[Por Dios, no pensé que la clase de Cálculo fuera tan aburrida. Lo único positivo es que esta era la última del día]
Ese fue el pensamiento de un chico pelinegro sentado en medio del aula. Tenía una mano apoyada en la cabeza mientras con la otra escribía lo que el profesor anotaba en la pizarra
Su mirada recorría todo lo escrito. Había una pregunta que verdaderamente lo dejo pensando: ¿cómo era posible que solo dos ejercicios llenaran por completo el pizarrón de números y letras? Aquello hacía trabajar a su pobre cerebro a toda marcha
[Dios, si me estás escuchando, haz que esto pare ya]
Y como si lo hubieran escuchado, la clase llegó a su fin, haciendo que el profesor mirara su reloj con sorpresa
—Bueno, chicos, al parecer el tiempo pasa muy rápido cuando explicas lo facinante, e increíble del cálculo. Ah y recuerden que como ya habíamos pactado, la próxima semana haremos un examen sobre este mismo tema. Así que quiero ver qué tanto aprendieron con mi increíble pedagogía
Dicho esto, el profesor tomó su bolso y se retiró del aula
Sin el docente presente, algunos estudiantes se levantaron de sus asientos: unos para conversar con sus amigos y otros para tomar sus mochilas e irse a quién sabe dónde. Sin embargo, Exid notó que había unas cuantas almas en pena acercándose al pizarrón, mirándolo de arriba abajo en un intento desesperado por entender lo que estaba escrito
[En fin, problema de ellos por no prestar atención en clase]
—Oye, Exid, ¿tú de casualidad entendiste algo de lo que explicó el profesor?
El nombrado volteó a su izquierda para ver a su amigo: un chico de cabello rubio bastante extravagante que le llegaba un poco más abajo del cuello, ojos azul marino y una singular cara de tonto
—Si te soy totalmente sincero, Matt, lo único que entendí es que cuando llegue a mi casa tendré que ver muchísimos videos sobre Cálculo Vectorial -respondió con resignación
De por sí la materia ya era bastante molesta, y ahora tendría que pasar parte de ese día, junto con el sábado y el domingo, estudiando para el examen. Pero ¿qué se le iba a hacer? Prefería ponerse las pilas al comienzo del curso para ir un poco más relajado al final
—Te entiendo perfectamente. Aunque uno entienda lo básico sobre el tema, nunca se sabe si el profesor nos pondrá algo más complicado para evaluar lo aprendido
Matt dijo esto con sensatez, después de todo algunos profesores tenían esta maña de probar a ver si sus alumnos prestaron atención. Para luego negar con la cabeza, se levantó de su asiento y tomó su mochila. Exid hizo lo mismo; al fin y al cabo, las clases del día habían terminado
Los dos amigos salieron del salón para recorrer los pasillos de la Academia Kuoh. La caminata fue bastante tranquila y corta mientras la luz del atardecer se filtraba por las ventanas
—Oye, Matt, ¿qué vas a hacer ahora mismo?
La pregunta tomó por sorpresa a Matt, ya que normalmente, en cuanto terminaban las clases, Exid iba directo a su casa a dormir
—Mmm... Bueno, a decir verdad, tenía pensado pasear un rato por la ciudad, aprovechando que debo comprar comida -respondió Matt sacando de su mochila un papel que parecía ser su lista de compras
—Matt, ¿te molestaría si te acompaño? Ya sé que te resultará extraño, pero he estado muy aburrido estos días y quiero darme un pequeño descanso de la computadora. Además, no me vendría mal salir de casa al menos una vez este mes
Esto último lo dijo con un toque de broma, sacándole una sonrisa a Matt
—Dios, lo dices como si no salieras nunca....lo cual es parcialmente cierto. Si no fuera por los demás, muy probablemente vivirías como un nini, con tremenda panza de camionero
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Mejor nadota
FanfictionSu vida tranquila se fue por el caño, todo gracias a un cáliz con la capacidad de conceder deseos
