Introducción

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Con la vista clavada en el cielo nocturno era relajante ver tintinear las estrellas,era un milagro al menos ver una en estos días que gracias a la excesiva luz que había en la ciudad ya no se podían apreciar los astros. Tal vez los espíritus le estaban dando este pequeño regalo, tal vez sentían que necesitaba este espacio para respirar.

No es que fuera novedoso esto, si bien cuando era una pequeña su mamá la llevaba a este tipo de eventos, claro que debía estar presente al ser la primogénita de una primogénita, una heredera. Sabía muy bien su lugar en la sociedad al ser miembro de una de las familias más antiguas, una de un abolengo tan rancio del reino tierra que cualquiera otro estuviera orgulloso de serlo, pero no para ella, de hecho nunca se había sentido parte de ellos. Aún recordaba que a su tierna edad detestaba como la gente se manejaba con buenos modales de la más alta aristocracia, para atacar al cobijo de las sombras ,eso era tan hipócrita que siempre le revolvía el estómago.

Y aun así ahora mismo debía jugar este mismo juego, sonreía cuando debía aunque por dentro la estuviera llevando la tristeza, tenía que poner el mejor semblante, tenía que aparentar que ver a su ex-novio no le dolía, aunque este estuviera de los más sonriente cargando a su primera hija. Y no es que el tipo fuera un idiota, si fuera un patán no le costaría odiarlo, pero no lo era, Tenzin era un hombre honorable hijo del ya fallecido avatar , único maestro aire en el mundo, shifu y guardian de la recién encontrada avatar Korra. Un tesoro de hombre para los ojos de todo el mundo, y Pema sabía el regalo de esposo que tenía.

Ella también lo supo durante demasiado tiempo, el crecer juntos desde la niñez para después enamorarse perdidamente era un cuento de hadas , pero siempre había algo que no cuajaba en su vida, primero su hermana, luego su madre y al último su novio, sentía que no podía confiar en nadie. Sobre este último sabía muy bien que Tenzin estaba obsesionado con traer de vuelta a los nómadas aire , no sabía si su padre le había impuesto dicha tarea pero si estaba segura que el monje se sentía obligado a hacerlo. El problema es que ella nunca quiso hijos pero él sí, al principio no fue gran obstáculo en su relación pero conforme pasaba el tiempo y Tenzin veía que Lin estaba enfocada en su trabajo, se resquebrajaba poco a poco su relación hasta que Pema llegaba a la isla , quien sí estaba dispuesta a darle lo que tanto anhelaba el monje. No hubo como tal traición puesto que ya estaban separados, pero eso no quería decir que no le haya dolido la rapidez en la que Tenzin se casaba con la acolita.

Emprendió la marcha por el lugar, quitándose las malditas zapatillas, otro motivo para odiar las fiestas de alta sociedad era que debía estar vestida tan femeninamente que a veces le fastidiaba, no es que no le gustara verse bonita pero a veces prefería estar cómoda, aunque no podía negar que le fascinaba como este tipo de mansiones tenían jardines hermosos, mirando a su alrededor notaba que era mucho más grande que la de sus abuelos, así que con pies descalzos caminaba por el lugar.

Adentrándose por el laberinto de arbustos, se preguntaba porque los ricachones gustaban de tener semejantes cosas, aun así Lin caminaba tranquilamente por los largos pasillos verdes, le serviría para despejar la mente.

Entre más se adentraba más se alejaba del bullicio de la fiesta, eso le calmaba por dentro,incluso con los pies descalzos podía sentir como la tierra palpitaba y sin querer se sincronizaba, cerrando los ojos para relajarse.

"Mami" una voz infantil se escuchaba, Lin abría rápidamente los ojos, buscando de donde provenía esa súplica , hubo un momento que los grillos cantaban incluso estaba considerando que había sido una confusión.

"Mami" volvió a escuchar.

Lin aguzaba sus sentidos, lo bueno que traía los pies desnudos y podría encontrar más fácilmente a la criatura, porque obviamente era una niña que se había perdido. Así que se concentraba para detectar donde estaba, la técnica sísmica que le había enseñado su madre era muy útil en estos casos y una vez que la localizaba se encaminaba hacia allá.

Asami  + Korra Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora