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PRÓLOGO

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Los avances tecnológicos nunca se hicieron esperar. La humanidad no caminó hacia el futuro; se abalanzó sobre él a pasos agigantados, dando saltos de fe cibernéticos que nos arrastraron sin anestesia a una nueva era. Un tiempo donde la frontera entre la materia orgánica y el código programado se volvió tan delgada que terminó por desaparecer.

Y todo se lo debemos a ellos. A los Net Masters.

En este siglo, la ciencia logró traer la ficción a la realidad. No de la forma absurda que nos enseñaron los cómics de superhéroes -donde un rayo de luz o la picadura de un insecto te volvía especial-, no. Aquí el poder se democratizó. Toda la población tuvo acceso a él. Pero cuando absolutamente todos tienen una habilidad sobrehumana, el caos es inevitable.

Por eso nacieron los Net Masters: usuarios calificados y regulados para utilizar a los NET en labores de impacto social. Políticos, médicos, bomberos, policías... la élite que mantiene en pie lo que queda de la civilización.

Por la expresión en tu rostro, veo que no tienes idea de qué es un NET, ¿verdad? Bien, seré breve.

Los NET son entidades digitales conscientes que desarrollan propiedades únicas dentro de la red. Pero no se quedan en una pantalla. Un Net Master puede ejecutar una Digital Syncroh: la capacidad de fusionarse con su NET, manifestándolo en el mundo físico como una armadura biomecánica cargada de poder puro.

Los NET no son simples programas; tienen su propia etapa de crecimiento. Su desarrollo fue diseñado imitando la domesticación de los animales salvajes en la naturaleza, pero aplicando ese concepto dentro de la digitalización. Cualquier persona común puede criar, educar y entrenar a un NET, sí... pero a menos que obtengas la licencia oficial para convertirte en un Net Master, tu NET jamás evolucionará. Se quedará estancado para siempre en una forma fija: la etapa Niño.

Ahora te preguntarás: ¿Qué le pasó al mundo para que termináramos dependiendo completamente de esta tecnología?

La respuesta es compleja y amarga. Han ocurrido demasiadas cosas en el camino, pero si caminas por las calles y le preguntas a cualquiera, la mayoría coincidirá en una sola palabra: Guerra. Una devastación global a escala masiva que dejó cicatrices tan profundas en la tierra y en el aire que a la humanidad le tomó décadas de desesperación empezar a sanar. Y fue en las ruinas de esa larga convalecencia donde nació nuestro nuevo orden.

Durante años, el mundo logró mantener una fachada de paz confortable. O, al menos, la ilusión anestésica de una.

Nos acostumbramos a la rutina, al zumbido constante de los servidores y a la luz de los neones. Hasta que, de la nada, una figura enigmática irrumpió en las transmisiones globales e impulsó un proyecto sin precedentes: el NET Royale.

El concepto se vendió como el espectáculo definitivo, un torneo masivo con un atractivo aterradoramente seductor. El gancho principal era irresistible: cualquier persona que se inscribiera recibía, de manera automática e instantánea, el estatus y los privilegios temporales de un Net Master.

Un torneo masivo con un atractivo aterrador. Cualquier persona que se inscriba recibe de inmediato el estatus temporal de Net Master. Para avanzar, las reglas de la primera fase parecen simples: ingresas al festival con un chip especial, desafías a otros participantes y, si logras arrebatarles sus fichas hasta acumular cinco, calificas a la siguiente ronda. A partir de ahí, nadie sabe con certeza qué ocurre. Solo se conoce el desenlace: una fase final con los últimos ocho participantes en enfrentamientos directos de 1 contra 1 hasta que solo uno quede en pie.

¿El premio? Reconocimiento mundial, la licencia de Net Master de por vida y la concesión de cualquier deseo que el ganador elija.

A simple vista, parecía el sueño dorado de cualquier adolescente con hambre de gloria. Pero detrás de las luces centelleantes y la música eufórica de los anuncios, había una grieta profunda en la fantasía. Una pregunta perturbadora que muy pocos se atrevían a formular en voz alta: ¿Qué ocurre realmente con los que pierden?

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⏰ Última actualización: Jul 30 ⏰

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//NET ROYALEHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora