Iba levantándose de su pesado sueño. Casi no tenía ganas de abrir los ojos y contemplar la misma escena de siempre. Como era costumbre, su hogar estaba vacío. Ya no le afectaba tanto, pero no podía evitar preguntarse en qué problema se habrían metido sus padres o su hermano.
Sí, sus padres y su hermano.
Su día siempre era pesado. La casa estaba hecha un desastre: botellas de alcohol por el suelo, muebles desordenados y un olor desagradable que parecía no desaparecer nunca. Solo suspiró. ¿Qué más podía hacer? Al menos lo habían criado, aunque no precisamente de la mejor manera.
Odiaba ser el menor de la familia y sentirse tan solo. Su hermano era mucho mayor que él, pero jamás asumía responsabilidades.
Ordenó todo lo que pudo antes de salir. Él estudiaba y, aunque sus padres nunca entendían por qué quería hacerlo, no le importaba lo que dijeran. Para Sparta, estudiar era la única forma de construir un futuro diferente.
Después de desayunar, salió rumbo al colegio. Allí podía sentirse un poco más seguro. Amaba aprender; no faltaría a clases ni aunque estuviera muriéndose. Su hermano, en cambio, con un simple resfriado ya estaba acostado quejándose de la vida. Nunca entendería esa actitud.
Sus padres tampoco ayudaban mucho. Pasaban gran parte del tiempo en bares o apostando dinero. Como era un omega, no podía reclamarles ni contradecirlos sin provocar problemas. Aun así, agradecía una cosa: le permitían estudiar. Su padre le daba unos 20 dólares para sus gastos. No era mucho, pero aprendía a administrarlos.
Con el tiempo había alcanzado una estatura promedio. Tenía una cintura delgada y una apariencia tranquila y sumisa, aunque en realidad era mucho más fuerte de lo que parecía.
Al llegar al salón se encontró con uno de sus mejores amigos, Mike. Ambos compartían el gusto por estudiar, aunque provenían de mundos completamente distintos. Mike pertenecía a una familia adinerada, llena de lujos. Sin embargo, jamás presumía de ello. Era amable, respetuoso y siempre trataba bien a los demás. Eso era algo que Sparta admiraba.
Profesor:
—Buenos días, estudiantes. Por decisión de la institución, las clases de hoy quedan suspendidas. Pueden regresar a sus hogares. Más adelante les informaremos cómo será la asistencia durante el resto de la semana. Que tengan una buena semana.
El profesor salió del salón.
Mike acomodó sus cosas.
—Eso sí que es nuevo.
Sparta bajó un poco la mirada.
—Yo sí quería clases...
Mike sonrió.
—No te desanimes. Sé cuánto te gusta estudiar, igual que a mí. Pero no pongas esa cara o terminarás rompiéndome el corazón.
Sparta soltó una pequeña risa.
—Jejeje... De acuerdo.
—Bueno, nos vemos cuando vuelvan las clases. ¡Bye, bye, best friend!
Mike levantó la mano para despedirse.
—¡Adiós!
Sparta se dio la vuelta con una pequeña sonrisa.
¿Acaso Mike le gustaba?
Negó con la cabeza.
No.
Era demasiado pronto para pensar en esas cosas.
Mientras regresaba a casa tomó el camino de siempre, pero algo llamó su atención. Había un bosque al costado del sendero.
Frunció el ceño.
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aun con esperanza/SPARTOR/
Fanfictionun chico ordinario, con nada ue hacer por su vida, sale de paseo a un bosque...peculiar? raptor-- TOP sparta-- BOTTOM es mi primera historia con esquizofrenia incluida no hate please
