Capítulo 1: Un nuevo Comienzo

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"La gente dice que Mystic Falls es un pueblo tranquilo. Que aquí nunca pasa nada. Pero los secretos siempre encuentran la forma de salir a la luz. Y cuando lo hacen... nadie vuelve a ser el mismo."

Charlotte Gilbert

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El reloj marcaba las 6:15 de la mañana cuando el despertador comenzó a sonar.

Charlotte abrió los ojos al instante.

No era de las personas que aplazaban la alarma cinco veces. Nunca le había gustado perder el tiempo.

Apagó el despertador y permaneció unos segundos mirando el techo de su habitación.

Era el primer día de clases.

El primero desde el accidente.

Se levantó despacio y caminó hasta la ventana. El sol apenas comenzaba a iluminar Mystic Falls, tiñendo el cielo de tonos anaranjados. Todo parecía tan tranquilo que cualquiera pensaría que aquel pueblo era perfecto.

Charlotte sonrió con ironía.

—Las apariencias engañan...

Abrió su clóset y eligió un atuendo sencillo, muy parecido al que solía usar Elena: unos jeans azul oscuro, una blusa blanca de manga larga, una chamarra café claro y unas botas altas color miel. Se dejó el cabello suelto, ligeramente ondulado, y se colocó el collar que había pertenecido a su madre.

No necesitaba llamar la atención.

La conseguía sin intentarlo.

Bajó las escaleras mientras el olor a café recién hecho llenaba la casa.

Jenna Sommers estaba en la cocina intentando preparar el desayuno mientras hojeaba unos apuntes para la universidad.

—Buenos días, Char.

Charlotte tomó una taza de café antes de responder.

—¿Segura de que esto es café? Porque parece que sobrevivió a una guerra.

Jenna soltó una risa.

—Buenos días para ti también.

—Solo intento ayudarte a mejorar tu receta.

—Llevo cuatro meses intentando mejorar muchas cosas.

Charlotte dejó de sonreír por un instante.

Sabía exactamente a qué se refería.

Antes de que pudiera responder, unos pasos bajando las escaleras llamaron su atención.

Elena apareció con una libreta entre las manos. Se veía nerviosa.

Charlotte la observó unos segundos.

—Vas a arrugar esa libreta si la aprietas más.

Elena bajó la mirada y aflojó la mano.

—¿Se nota que estoy nerviosa?

—Un poco.

Jenna se acercó a las dos.

—No tienen que demostrarle nada a nadie. Si el día se pone difícil, regresan a casa. ¿Entendido?

Elena asintió.

Charlotte tomó una tostada.

—Si alguien vuelve a acercarse solo para decir "lo siento por tu pérdida", avísame.

Elena levantó una ceja.

—Charlotte...

—¿Qué?

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