¿Qué pasa cuando un grupo de adolescentes que no se soportan entre sí tienen que trabajar juntos?
¿El odio crece?
¿O un sentimiento diferente nace?
Un sentimiento que saben que no deberían sentir.
Al menos no una recondita ciudad como Cinderfield.
E...
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
DESTINO
"En otra vida juro amarte con el valor que no tuve en esta"
Cinderfield, New Jersey, 1985
Todo era tan patéticamente molesto, absorbente, demasiado asfixiante.
Literatura era, sin duda alguna, la clase que más detestaba en toda la maldita malla curricular; ver a la profesora hablar de tantos libros de romance en los que los protagonistas tienen que pasar por cientos de estúpidas cosas para poder ser "felices" le resultaba asfixiante. Desafortunadamente, no tenía escape alguno de esta clase, claro, a menos que quisiera repetirla durante su último año de preparatoria.
Un suspiro lleno de agotamiento y frustración salió de su ser con fuerza, dejando claro el mensaje de "estoy harta". Este claro y notable suspiro no pasó desapercibido para la señorita Amelia, la cual, al ya conocer la actitud de su altanera pero brillante estudiante, cerró su libro con un poco más de fuerza de lo habitual y dirigió su dulce pero firme mirada hacia la cabellera castaña, la cual no tardó en percatarse de la atención dirigida hacia ella.
- Señorita Whitmore, ¿le gustaría aportar algo a la clase?
Los ojos color jade de la castaña se abren observando con determinación a la maestra, la cual mantiene su dulce mirada hacia la joven.
- No lo sé, señorita, ¿necesita mi aporte?
La maestra soltó un suspiro.
- Me gustaría oír cómo destruyes otra de mis novelas favoritas, así que, si Rhea, quiero tu aporte.
La mirada desafiante de la joven se transforma en una más relajada, lista para destruir el libro que había provocado todos esos estúpidos suspiros en sus compañeras.
- Bueno, quitando ese toque apasionado o, como les gusta llamarlo a muchos aquí, "romántico", solo tenemos una historia llena de irresponsabilidades y ridiculeces. El protagonista es un chico que no sabe lo que quiere, ni al inicio ni al final. Solo hace sufrir a la protagonista, haciendo que se enamore tan perdidamente de él al punto de que ella termina quitándose la vida luego de que este la abandona por alguien más. Es aburrida, insípida y la única causante de los suspiros de mis compañeras son las cientos de absurdas escenas en las que ambos tienen sexo, las cuales solo son disfrutables por la química entre ambos. Luego de eso no hay ni desarrollos ni cambios y mucho menos un final feliz.
La clase se sumió en un silencio sepulcral esperando expectantes la respuesta de su maestra, la cual con una sonrisa en los labios se quitó las gafas y frotó sus ojos lentamente.
- Te prometo, Rhea, que no sé si odio o amo tus aportes —con sumo cuidado vuelve a colocarse las gafas, mirando fijamente a la castaña— Pero algo que he notado es que en tus análisis siempre les están quitando el lado romántico. ¿Puedes analizar las obras sin quitarles ese precioso lado?