No sé siquiera q pensar

1 0 0
                                        

Estoy sentada en mi habitación, con la mirada perdida a través de la ventana. Afuera todo sigue igual, pero dentro de mi cabeza hay un desastre.

Pienso.

Y vuelvo a pensar.

Y sigo pensando.

Las dudas no dejan de aparecer, una tras otra, como si alguien hubiera decidido convertir mi conciencia en un campo de batalla.

De fondo suena I Love You So.

Qué irónico.

Es increíble cómo una simple canción puede describir mejor mi vida que yo misma. Cada palabra parece escrita para él. Habla de alguien que sabe perfectamente que está haciendo daño, pero aun así no se va. De alguien que no te suelta... pero tampoco se queda de verdad.

Y después estoy yo.

Esperando.

Esperando a que cambie.

Esperando a que, por una vez, sus acciones coincidan con todas esas palabras bonitas que tanto sabe decir.

Mis ojos comienzan a humedecerse.

Una lágrima resbala lentamente por mi mejilla.

Hasta que...

¡Pip! ¡Pip! ¡Pip!

La alarma rompe el silencio.

—Mierda...

Miro la hora y casi me da un infarto.

Voy tardísimo para el colegio.

Me levanto de golpe y observo mi habitación completamente organizada.

Qué raro.

Normalmente prefiero llegar cinco minutos tarde antes que salir despeinada. Pero ordenar mi cuarto... solo lo hago cuando estoy muy mal o cuando mi cabeza no deja de dar vueltas por el mismo problema.

Y últimamente no ha dejado de hacerlo.

—¡Selene, venga a desayunar! —grita mi mamá desde la cocina.

—¡Ya voy!

Mentira.

Nunca voy.

No porque no quiera, sino porque existen dos razones muy simples.

La primera: perder tiempo pensando estupideces.

La segunda: soy incapaz de comer rápido. Si intento desayunar con afán, termino con náuseas y unas ganas horribles de vomitar.

Así que tomo mi maleta, me despido de mis papás y salgo corriendo junto a mi hermana.

Mientras caminamos hacia el colegio, vuelvo a perderme en mis pensamientos.

Hasta que veo a Fernanda caminando unos metros delante de mí.

Perfecto.

La única persona capaz de recordarme al idiota que intento sacar de mi cabeza.

La ignoro por completo.

Justo en ese momento vibra mi celular.

Mike.

Mike: ¿Ya llegaste al colegio?

Yo: Ni siquiera he entrado.

Segundos después responde.

Mike: Ah, o sea que estás pensando otra vez. Qué raro en ti. ¿Esta vez es algo diferente o sigues intentando decidir a quién dejarle de hablar y qué hacer con tu vida, bb?

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Jul 21 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

En tu grandiosa farsa Stories to obsess over. Discover now