Azula llegó a mi circo. La verdad no sé qué esperaba; de una u otra manera iba a lograr que la acompañara. Pero cuánta gente salió herida en ese accidente, entre comillas, que ocurrió.
-Ty Lee, estás muy seria, y eso no es nada normal en ti. Dime, ¿qué pasa? -preguntó Azula. No la miró, no hubo expresión, solo preguntó.
No sé qué me ha pasado. Desde que Ty Lee me acompaña, mis días han sido más placenteros y una sensación de calidez ha invadido mi pecho últimamente.
-No es nada, es solo que extraño mi hogar -le respondió Ty Lee, bajando la mirada lentamente.
Azula se detuvo. No la miró, pero de alguna manera sentía cada expresión en la cara de su amiga.
-Yo... -Azula hizo una pausa muy larga. Sus labios apenas pronunciaban palabras que parecían más simples murmullos sin sentido.
-Ty Lee, discúlpame -pronunció finalmente Azula, como alguien que dijo algo que jamás creyó decir.
Y así era. Jamás en su vida se había disculpado. Esto tomó por sorpresa a Ty Lee, que jamás creyó escuchar eso.
-Azula, ¿por qué destruiste mi hogar? -preguntó Ty Lee, mirando a su compañera. La verdad no esperaba respuesta alguna.
Un silencio largo y el sonido de las hojas de los árboles meciéndose con el viento, y el atardecer dándole un tono rojizo al paisaje, las acompañaban en una plática demasiado extraña para ambas.
-Ty Lee, no soy muy buena con esto, pero yo... -Azula de nuevo se detuvo, dio media vuelta y miró a los ojos a Ty Lee.
-Tenía miedo de que me dejaras sola -admitió finalmente Azula. Cada palabra era sincera, pero era pronunciada con una voz que no fue hecha para jamás haber dicho eso.
-Te disculpo, Azula. Jamás creí escuchar que te disculparas con alguien -dijo Ty Lee con una sonrisa que buscaba, más que nada, aligerar el ambiente.
Azula miró la expresión de su compañera. No sonrió, pero sí suavizó su rostro un poco, lo suficiente como para que Ty Lee comprendiera que había logrado su cometido.
-Entonces vámonos, tenemos que seguir con la misión -dijo Ty Lee, avanzando con pequeños brincos.
Azula la miró y, de nuevo, una sensación de calidez inundó su pecho.
Flashback
Estaba teniendo un día estupendo. Mis compañeros me felicitaban y algunos hasta me admiraban por mi gran esfuerzo y determinación en mis entrenamientos. Además de que era la mejor cirquera, muchos niños me adoraban. No fue hasta que escuché esa voz que me atormentaba en mis pesadillas.
-Ty Lee, no me digas que eres tú -preguntó Azula.
Ty Lee abrió los ojos y, frente a ella, estaba Azula. Al verla, recuerdos de cómo esta la usaba como herramienta en su vida dentro del palacio llegaron a su mente.
-Azula -dijo Ty Lee, fingiendo felicidad, y se acercó para abrazarla. No porque le gustara que estuviera ahí, sino porque le temía y todo era mejor que hacerla enojar.
-Por favor, no quiero interrumpir lo que sea que estés haciendo -dijo, separándose del abrazo.
Ty Lee volvió a sus estiramientos, pero por dentro estaba aterrada.
-La razón por la cual estoy aquí es porque estoy buscando a unos fugitivos. Recuerdas a mi gordiflón tío, ¿verdad? -preguntó mientras miraba sus uñas con una expresión de que todo en el lugar le daba asco.
-Sí, era muy gracioso -le respondió Ty Lee, tratando de bromear.
-Como sea, estoy en busca de él y te necesito -dijo finalmente Azula.
-Gracias, pero no podré. La verdad estoy muy feliz aquí y mi aura está más rosada que nunca -dijo Ty Lee, aún ingenua al peligro que corría.
Esa respuesta tomó por sorpresa a la princesa. Jamás había recibido un no por respuesta.
-Ok, está bien, pero no me iré sin antes ver tu espectáculo -habló Azula. En sus palabras se podía ver que sus intenciones no eran buenas.
Azula dio media vuelta y se marchó, no sin antes dejar a Ty Lee muy preocupada y descolocada, justo como quería.
La mañana pasó, pero lo que no se iba era ese miedo que Azula le había dejado, y más aún cuando escuchó que esta misma los acompañaba en el espectáculo.
-Ty Lee, pase a su puesto. Su espectáculo está por empezar -le dijo su jefe.
Ty Lee se levantó, pero no porque quisiera salir; era su trabajo y no podía abandonarlo. Su espectáculo iba con normalidad. Todo empezó cuando vio a Azula hablar con su jefe. De la nada todo era caos: animales corrían sin control y la red que se suponía debía protegerla estaba en llamas. Con mucho esfuerzo logró ponerse a salvo, pero todo su hogar se desmoronaba frente a sus ojos.
-Nos vamos -dijo Azula, tomando el hombro de Ty Lee con una sonrisa de satisfacción.
Fin del flashback
-Azula, ¿qué pasa? -dijo Ty Lee, apenas unos metros lejos.
-No es nada, ya voy -le respondió Azula, comenzando a caminar.
Ambas siguieron su camino como si nada hubiera cambiado, pero en realidad todo había cambiado con un solo perdón.
Continuará...
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Tyzula ( cambio de líder)
FanfictionAzula la princesa del fuego mas bien conocida como la arma más letal de su nación nacida para destruir y acabar con todo a su paso, pero todo cambio cuando Tylee llegó cambiando por completo su mundo y el como el mundo la veia
