Mar miraba al mar sin encontrar nada en él.
Antes le traía calma. Ahora solo le devolvía lo que le faltaba.
Durante años rechazó la idea de ser madre.
Pensó que tenía tiempo.
Pero el tiempo no espera.
Y ahora, a sus 47, el deseo la perseguía.
En los espejos. En las noches. En cada silencio.
—Fui una estúpida.
No podía dejar de pensarlo.
Cada intento fallido pesaba más que el anterior.
El médico hablaba de riesgos. De probabilidades. De edad.
Pero ella solo escuchaba una cosa:
demasiado tarde.
Hubo un embarazo.
Y luego, nada.
Todos dijeron que fue mala suerte.
Mar no.
Ella lo sintió como culpa.
Como si su propio cuerpo hubiera fallado.
Como si no fuera capaz de sostener una vida.
—¿Y si ese niño nunca tuvo oportunidad por mi culpa?
La idea no la dejaba respirar.
A su lado, Jack, su esposo.
Ambos tenían una relación mecánica.
Ella le daba el amor que él anhelaba,
mientras que Mar tuviera su bolso lleno.
Estaba tan vacía que hasta ignoró a su esposo;
en pleno acto, o bueno, disimuló.
Pero entre ellos sabían que algo estaba mal y no lo podían negar,
así que Jack, con gentileza, trató de hablar con Mar.
—¿Estás bien, amor?
—Sí, cariño, solo es el frío de la noche que me llega a los huesos.
Mentira. Si algo sabían entre ellos, es que Mar amaba el frío.
¿Pero qué la está haciendo mentir de esta manera?
Era su orgullo no queriendo tocar el tema,
no solo por ella, sino por Jack también,
ya que en su estupidez y errores estaba.
Haberse casado con un hombre estéril
solo para aprovecharse de su dinero.
Todo le había salido mal: perdió al bebé de su amante,
Jack descubrió su aventura
pero, gracias a su baja autoestima, no terminaron,
aunque desde esa vez dejaron de tener intimidad.
Tenía la suerte de no estar en la calle,
pero sentirse fuera como una cualquiera más, no.
Ni eso.
Ella se sentía tan reemplazable que cualquiera en la calle ocuparía
su lugar.
Su mente y corazón roto entendieron algo muy importante:
la vida tenía fecha y hora.
Y si su decisión de no ser madre cuando pudo... no lucharía más
contra la corriente, y aceptaría sus errores ya que, ante todo,
tiene principios, y Mar los rompió por sus errores.
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La vida tiene Fecha y hora
PoetryMar una adulta que vivio la vida de manera muy precavidad cuidandose de un embarazo en mal momento y terminando la relacion con el amor de su vida ahora busca tener un hijo con su nuevo amor para demostrar que ella tambien puede superar y finalmente...
