La noche era tranquila, muy tranquila, Sarah estaba durmiendo hasta que sonó el teléfono con un mensaje entregado.
Nathan: [¿Hey, estas despierta?]
Sarah: [Nathan, son las cinco de la mañana, ¿Qué quieres?]
Nathan: [Quiero mostrarte algo, ¿crees que puedas ir a la cafetería donde antes trabajabas?]
Sarah: [¿Mas tarde si?]
Nathan: [claro, sin problemas.]
Sin mas, a las diez de la mañana, Sarah estaría en su cafetería, donde alguna vez trabajo, donde se encontró con viejos compañeros y si antiguo jefe, es ahí donde Nathan entra a la cafetería, se pediría un café cargado y se iría a sentar al frente de Sarah.
Nathan: "¿me tarde mucho?"
Sarah: "no, solo unos minutos, pero me sirvió para, volver a encontrarme con gente del pasado."
Hubo un silencio tranquilo entre los dos, y en eso un mesero dejo el café de Nathan en la mesa.
Nathan: "son rápidos."
Sarah: "esa es la magia de este lugar."
Nathan: "así veo."
Sarah: "en fin ¿de qué quieres hablar?"
Nathan: "Ah! si... eso... encontré algo."
Sarah: "vale... ¿qué encontraste?"
Nathan: "encontré un lugar, es masivo ahí adentro, esas habitaciones, parecen no tener fin."
Sarah: "¿me quieres llevar?"
Nathan: "básicamente, sí."
Sarah: da un suspiro. "está bien, vamos."
así, los dos se subieron a una camioneta de Nathan, y se dirigieron al lugar, el cual estaba en medio de un parque, sin embargo, Sarah le llamo la atención que estaba acostada en el piso, mirando al cielo, sola, susurrando algo que Sarah no escuchaba, sin embargo, la voz de Nathan la saco de su curiosidad.
Nathan estaba afuera de una cabaña, la cual estaba cubierta de ramas, Sarah al entrar a la cabaña, noto como esta ultima parecía una bodega.
antes de que digiera nada, Nathan abrió otra puerta que Sarah no vio, al abrirla, se veía como habían unas habitaciones amarillas, había un olor a humedad proveniente de las alfombras amarillas, además había un zumbido que provenían de las luses que estaban en el techo.
Nathan: "es loco no? Descubrí este lugar ayer en la noche." Dijo entrando al lugar.
Sarah: "no es peligroso?" dijo entrando junto con Nathan.
Nathan: "hasta donde sé, no."
Nathan se dio la vuelta, dándole la espalda a Sarah, para poder cerrar la puerta, pero, esta misma ya no estaba, Nathan se dio la vuelta rápidamente a donde debería estar Sarah, peo esta última tampoco estaba ahí, en su lugar había un pasillo largo, con una pared al final.
Nathan: "Sarah?" dijo mirando hacia todas partes.
luego empezó a caminar, sin una dirección clara, pero de repente Nathan empezó a escuchar la voz de Sarah, el chico corrió con todas sus fuerzas para llegar hacia el lugar de origen de la voz, la cual terminaba en una pared, Nathan grito el nombre de la chica y pudo escuchar como pasos corrían hacia su dirección desde el otro lado de la pared.
Sarah: "Nathan? ¿Dónde estás?" dijo la voz desde el otro lado.
Nathan: "no lo se, gracias a Dios que nos encontramos, donde estas tu?"
Sarah: "yo tampoco lo se."
Nathan: "vale, mira, pase lo que pase, no te separes de esta pared sí?"
Sarah: "vale, entiendo"
Así mismo continuaron caminando, hasta que Sarah dijo:
Sarah: "veo un pasillo que da a tu dirección!"
Nathan: "qué?"
sin embargo, antes de que Nathan pudiera decir algo más, pudo escuchar a Sarah corriendo, sin más Nathan empezó a correr a la misma dirección, hasta llegar al lugar, sin embargo, no había nada más que una pared.
Nathan: "Sarah?" dijo sin tener repuesta alguna. "Dios..."
luego, puso la espalda contra la pared y se dejo caer suavemente al piso, para después enterrar su cabeza en sus rodillas y luego se cubriría la cabeza con las manos.
Nathan: "ahora que hago?"
Dijo intentando pensar en algo, pero sin tener éxito alguno.
Tras el paso de veinte minutos, empezó a escuchar pasos y Nathan, pensando que era Sarah, se dirigió a la fuente de sonido, llamando a Sarah, pero al girar por un pasillo, se encontró con algo extraño, una araña de metro Imedio , con patas de dos metros de longitud y extremadamente flacas, además de tener manos en la punta de las patas y ocho ojos humanos, la criatura al percatarse de Nathan se quedó totalmente quieta, con los ocho ojos mirando al chico, luego unos cinco segundos, la araña empezó a correr hacia el chico, este último, dio media vuelta y empezó a correr, siguió corriendo por tres minutos, hasta que, al girar por un pasillo, se encontró con una puerta, la cual, al entrar y cerrarla, Nathan vio como la puerta lentamente desaparecía.
Nathan: "que demonios fue esa cosa?" dijo tomando aire. "bueno, al menos no cruzo, ¿Dónde estoy?"
al girarse vio como todas las habitaciones amarillas cambiaron a una especie de estacionamiento.
Nathan: "ahora dónde estoy?"
FIN.
YOU ARE READING
THE BACKROOMS: LOS RECUERDOS.
Actionun espacio infinito, dónde no hay nada. peroqué tan cierto es esto último? y si hay algo vivo? y si las paredes respirarán?
