"Dulces y silencio"
Tenía 13 años cuando asustada entré al salón de clases.
Odio los primeros días. Mis amigas del año pasado quedaron en otro salón, le suplique a mi madre que hablara con la directora para que me permitiera quedarme con ellas, pero no fue posible por lo que ahora me quedé sola. Con la mochila apretada y ganas de desaparecer.
Y ahí estaba ella.
Lisa.
Pelo negro, risa fuerte, sentada en la segunda fila hablando con todo el mundo como si los conociera de siempre. Sabía que era nueva, no la había visto el año anterior.
Algo me jaló el estómago cuando la vi. Pensé: "Quiero que sea mi amiga". No sabía que era otra cosa. No sabía que una mujer podía enamorarse de otra mujer. Solo sabía que quería estar cerca.
Nos hicimos conocidas por medio de una compañera, con la cual compartí el año anterior, claro está, que esa compañera se acercó a mí y nos presentó fue por los dulces, gomitas que lleve ese día.
Mi mamá trabajaba envolviendo dulces en una fábrica. Todos los días llevaba una bolsita.
A Lisa le encantaron y desde ahí me buscaba en el recreo e inclusive en el salón: "Jen, ¿Trajiste dulces hoy?"
Yo le daba todos. Y me ilusionaba cuando me decía "Gracias, eres la mejor".
Pensé que eso era amistad.
Poco a poco empezó a doler diferente. Me molestaba cuando otras niñas se le pegaban. Cuando se reía más duro con ellas que conmigo.
Y cuando empezó a tener novio... Dios. Me hacía la fuerte. "Qué bien por ti". Por dentro me estaba rompiendo.
Lo peor fue el día que íbamos camino a casa de sus abuelos.
Íbamos caminando, empujándonos suavemente en modo de juego, como siempre.
Y de la nada me dijo: "Jen, ya tuve mi primera vez".
Se me heló la cara. No entendí por qué me ardieron los ojos. Por qué me dieron ganas de gritar.
Me enojé en lo que llegábamos a su casa, trate de mostrar normalidad, pero para una adolescente de 13 años que ni siquiera conocía esas emociones fue un poco difícil ocultarlo y mostrarse tranquila. Luego de eso no pude evitar ignorarla por 3 días.
Ella se enojó conmigo por ingorarla y como me dijo debía de superarlo, no era para que hiciera tanto drama, me dolía cada que me habla asi: "¿Por qué estás así?".
Y como siempre, yo cedí primero. Porque claro yo no podía estar tanto tiempo sin su sonrisa o sin su atención en mi.
Porque me daba pánico perderla. Porque dependía de ella. De su risa, de sus "Ven siéntate conmigo", de todo.
Mis otras amigas me lo decían:
"Jennie, abre los ojos. Solo te busca porque sabe que puede ultilizarte y por lo que das por ella. Tú le llevas desayuno, chocolates, notitas... y ella solo te da las gracias".
Y yo me hacía la ofendida, porque no soportaba que me dijeran cosas negativas de ella. "Es mi amiga".
Porque en el fondo sabía que era verdad.
Siempre fui yo la que daba todo por la "amistad".
Los desayunos. Los chocolates escondidos en su cartuchera. Esperarla después de clases. Ella solo tenía que existir y yo ya estaba ahí.
Porque solo era yo, Jennie Kim enamorada de una chica que... Nunca me vería de esa forma. ¿Porque? Porque tal vez no estaba echa para que me amaran con la misma intensidad que daba.
.
.
.
Espero les guste esta pequeña historia que he decido traerles, antes que nada está historia fue inspirada en mi historia de amor no correspondido.
Espero por favor voten y comenten...
YOU ARE READING
||Dulces Y Silencio Jenlisa||
RomanceEl amor no correspondido es más doloroso sobretodo cuando das todo de si misma y aún así a veces no basta Jenlisa.. Espero les guste, está historia es de mi autoría. Mini fanfic
