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Extra #1: Si Xiao Yu renaciera primero🌸

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Capitulo 84  Extra Si Xiaoyu renaciera primero Pt1🌸

Jiang Yu sentía como si tuviera la cabeza llena de algodón empapado en agua helada; una sensación pesada e hinchada mientras sus sienes palpitaban con un dolor sordo y constante. Sus pestañas temblaron durante un largo rato antes de que, finalmente, lograra abrir los ojos.

Lo primero que divisó fue un techo bajo de paja, y un viento cortante se filtraba por las grietas de las paredes, helándole hasta los huesos.

Inconscientemente, intentó mover el cuerpo. Aunque se sintió extrañamente más ligero, la pesadez de su malestar seguía allí, intensa. Su enfermedad crónica parecía haber desaparecido, pero aquel leve dolor de cabeza le recordaba, con absoluta claridad, que no estaba soñando.

Pero... ¿acaso no estaba ya muerto?

Recordaba haber cerrado los ojos tras agotar sus últimas fuerzas en aquel lecho de enfermo. Entonces, como un maremoto imparable, los recuerdos de su vida pasada lo invadieron, asfixiándolo.

La primera mitad de su vida había sido una lucha constante contra las dificultades y el desarraigo; la segunda, un calvario de sufrimientos indescriptibles y miradas frías. Su mayor anhelo había sido ver a sus dos hijos crecer, formar sus propias familias y consolidar sus carreras, pero su salud, frágil y traicionera, le falló antes de poder cumplir ese deseo.

Sin embargo, estaba el recuerdo de Zhang Yuming.

Sí, aquel hombre había regresado en su lecho de muerte y prometido cuidar de los niños. Eran educados y sensatos. Aunque la familia seguía siendo pobre cuando él falleció, Yuming ya contaba con los recursos necesarios; les había allanado el camino hacia el futuro. No le quedaba nada de qué arrepentirse.

Si no tengo remordimientos... ¿por qué he vuelto a despertar?

Justo cuando se sentía completamente perdido, una ráfaga de viento helado se coló por la rendija de la puerta, golpeándole el rostro y haciéndolo estremecer violentamente. Solo entonces, Jiang Yu se dio cuenta de la cruel realidad: estaba helado hasta los huesos.

Solo llevaba puesto un abrigo de algodón fino y desgastado, una prenda insuficiente que no ofrecía ninguna protección contra el frío cortante.

Jiang Yu se incorporó, sintiendo el cuerpo dolorido, y escudriñó el entorno con incredulidad. Aparte de una mesa de madera destartalada, apenas había una cama sencilla y medio manojo de leña acumulado en un rincón. Todo era de una pobreza abrumadora.

Aún sin comprender su situación, se calzó y se puso en pie, caminando con pasos vacilantes hacia el exterior. En cuanto abrió la puerta, que chirrió con un lamento metálico, se encontró ante una extensión blanca e infinita. Los copos de nieve, densos como plumas de ganso, caían con persistencia, acumulándose hasta cubrir sus pantorrillas. El mundo ante él era desolador y gélido.

Jiang Yu permaneció inmóvil, con las pupilas contraídas por la sorpresa. No había visto una nevada tan intensa en años.

Antes de que pudiera procesar lo que sucedía, una figura alta e imponente se abrió paso entre la nieve y se dirigió directamente hacia él. El hombre tenía una mirada fría y severa, un aura de hielo que parecía alejar a cualquiera que se acercara. Le dedicó una mirada cargada de indiferencia, sin decir una palabra, y se hizo a un lado para entrar en la casa; su desdén era tan palpable que Jiang Yu sintió el rechazo en el aire.

Jiang Yu salió de su ensimismamiento, siguiendo con la mirada aquella figura, necesitando confirmar lo que su mente se negaba a aceptar. Se dio la vuelta y entró tras él, con los ojos clavados en su rostro: era joven, de rasgos definidos y una firmeza distinta a la que recordaba.

Mi esposo es una arpiaStories to obsess over. Discover now