La universidad se veía exactamente igual: las mismas bancas bajo los árboles, el mismo olor a comida rápida proveniente de la cafetería y los mismos estudiantes que avanzaban torpemente por aquellos caminos de concreto. Y aunque todo parecía intacto, para Kihyun todo era distinto. Había tenido un par de semanas para vivir su duelo, pero las vacaciones habían terminado y tenía que enfrentarse a la posibilidad de topárselo por ahí.
Las vacaciones le sirvieron de aislamiento y de aprendizaje. Fueron semanas lentas y silenciosas, pues hasta ese día seguía sin entender del todo por qué habían terminado. Eran una buena pareja, estable, y se apoyaban el uno al otro; sin embargo, un día todo comenzó con una discusión pequeña, sin chiste. Después, los desacuerdos se hicieron más frecuentes y las palabras y la indiferencia ya dolían. Hasta que un día ninguno quiso dar su brazo a torcer y la conversación, al igual que su relación, terminó con un: "Quizás esto ya no está funcionando" y ninguno de los dos hizo algo al respecto para cambiar ese hecho.
No hubo confrontación, ni mucho menos infidelidades, solo orgullo y cosas que nunca se aclararon. Kihyun estaba convencido de que si Minhyuk hubiera querido, lo habría intentado una vez más, o mínimo se habría tomado la molestia de hablarlo. Minhyuk, probablemente, pensaba exactamente lo mismo que él.
Suspiró y se aferró al tirante de su mochila nueva; no podía estarse quejando si apenas era el inicio del período. Aún quedaban dos semestres más aparte de este para terminar la carrera; podría soportarlo, solo tendría que evitarlo y rogar al cielo que sus caminos no coincidieran. Kihyun lo conocía; un año y dos meses fueron suficientes para saber que, si él iba a evitarlo, Minhyuk lo haría también. Recordó aquella vez tirados sobre aquel viejo sofá de la abuela de Minhyuk, teniendo una conversación sobre qué pasaría si algún día terminaran. Él le respondió que estacionaría su auto al otro lado del estacionamiento con tal de no cruzarse con él. Así que Kihyun entraba por la puerta sur, aunque el transporte lo había bajado en la puerta central.
Kihyun avanzó hacia el edificio once, revisando por tercera vez el horario en su celular, y releía en voz baja "Aula 115".
Quería aprovechar al máximo ese semestre, así que agregó tantas materias como pudo en su horario, quería adelantar optativas para poder hacer su servicio social y su tesis en paz, la mayor parte de sus asignaturas seguían concentradas en el edificio diecisiete, por lo tanto no era muy familiar con el nuevo edificio, mientras subía las escaleras, los pasillos ya comenzaban a llenarse del ruido típico y caos del primer día, bancas siendo arrastradas contra el suelo, alumnos entrando a salones equivocados y uno que otro maestro ya alistando el material sobre el escritorio.
Finalmente encontró el aula casi al final del corredor. Miró su celular; aún faltaban minutos para que comenzaran las clases.
Entró al salón en silencio. Cada semestre, su universidad hacía mezcla de grupos, por lo que no había ninguna cara conocida para él. Se relajó y soltó aquella presión que no sabía que estaba conteniendo en sus hombros. Caminó hacia el lado izquierdo del salón y escogió una mesa a media fila, con su asiento pegado a la ventana; dejó su mochila sobre el respaldo de la silla y su celular sobre la mesa.
Al mirar la pantalla encendida, vio los mensajes de aquel chat grupal; su grupo de amigos era caótico desde temprano. Río por lo bajo al leer que Jooheon estaba totalmente perdido al otro lado del campus.
Entretenido envió una respuesta.
YooKihhh: ¿Sobreviviste?
HoneyBoy: Apenas voy entrando
Shownuayo: Sin dignidad y sin horario
YooKihhh: Y claramente sin el sentido de la orientación activado
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IN MY HEAD - HYUNGKI
FanfictionYoo Kihyun solo quería mantener su vida universitaria bajo control; jamás contempló que una asignación de proyecto lo obligaría a compartir mesa con Chae Hyungwon, el mejor amigo de su ex. NOTAS: Cliché porque AMO los chiclés. Escribo esta histor...
