I.Vive

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I. Vive

Solo diré una palabra: vive.

Parece una palabra sencilla, pero guarda un significado que cambia con cada persona. Todos la pronunciamos, todos la conocemos, pero muy pocos nos detenemos a comprenderla.

Vivimos con tanta prisa que olvidamos vivir. Caminamos pensando en el mañana, lamentándonos por el ayer, mientras el presente pasa frente a nuestros ojos sin que apenas lo notemos. Estamos físicamente en un lugar, pero nuestra mente habita en otro. Nos perdemos los pequeños instantes que, sin darnos cuenta, son los que realmente construyen nuestra existencia.

A veces cuestionamos la vida. Nos preguntamos cuál es nuestro propósito, por qué ocurren ciertas cosas o si realmente tiene sentido seguir adelante. Son preguntas que todos, en algún momento, nos hemos hecho.

Y, sin embargo, en los momentos más difíciles, cuando sentimos que todo puede terminar, aparece un pensamiento que nace desde lo más profundo de nosotros: quiero vivir.

Entonces comprendemos que vivir nunca fue solo existir.

Vivir es respirar profundamente. Es escuchar el sonido del viento, sentir el calor del sol sobre la piel, abrazar a quien amas, llorar cuando es necesario y sonreír cuando el corazón lo pide. Vivir también es equivocarse, caer, levantarse y descubrir que cada experiencia deja una enseñanza.

Sé que vivir es difícil. Hay días en los que la tristeza parece quedarse más tiempo del esperado. Días en los que algo intenta detenerte, interrumpir tu camino o convencerte de que ya no vale la pena seguir. A veces es el miedo. Otras veces, la comparación con los demás, las expectativas, el cansancio o la incertidumbre de no saber hacia dónde va tu vida.

Y está bien no tener todas las respuestas.

Nadie nace sabiendo cómo vivir. Todos aprendemos mientras caminamos. Nos equivocamos, retrocedemos, cambiamos de rumbo y volvemos a empezar. Eso también es vivir.

No permitas que una mala etapa te haga creer que toda tu historia será igual. Ninguna emoción permanece para siempre. Los días difíciles también pasan, y con ellos llegan nuevas oportunidades para descubrir una versión de ti que aún no conoces.

La vida no tiene una única definición, porque cada ser humano la escribe de una manera distinta. Cada persona encuentra un motivo diferente para despertar cada mañana. Algunos viven por amor, otros por sus sueños, otros simplemente porque aún conservan la esperanza de que mañana será mejor.

Y quizá ahí esté la verdadera esencia de vivir: encontrar, una y otra vez, una razón para continuar.

Así que, si hoy solo puedes hacer una cosa, hazla.

Vive.

No porque la vida sea perfecta, sino porque aún está llena de páginas que no has leído, de personas que no has conocido, de lugares que no has visto y de momentos que todavía pueden sorprenderte.

Porque mientras respires, siempre existirá la posibilidad de escribir un nuevo comienzo.

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