-¿Crees que lo acepte?
-Por lo que me has contado, tu abuela era una gran mujer y estoy segura de que estaría feliz de verte así -la joven de ojos grises seguía viendo a los ojos a la chica de ojos azules. No podía dejar de mirarla, le era imposible.
-Tienes razón, ella no me juzgaría -agachó su cabeza y volvió a mirar a la joven con una sonrisa triste.
-Te quería entregar algo -sacó de su bolsillo una cadena -sé que ni loca te pondrías la manilla que te di -rio -yo entiendo que no quieras, entonces me tomé el trabajo de encontrar esta cadena para dartela -abrió su puño y la joven pudo ver la cadena que tenía enredada en sus dedos, tenía el simbolo femenino dos veces, era muy sencilla y no llamaba mucho la atención.
-Me encanta Carla -los ojos de Amanda brillaban, su azul claro siempre estaba presente, pero Carla sabía identificar cuando estaba feliz.
Carla tomó el cabello de Amanda y lo puso a un lado para poner la cadena.
-Que bueno que te guste Amy -sonrió, seguía sin creer lo que Amanda había provocado en ella.
-Jamás me lo voy a quitar, lo prometo -tomó sus manos y las acarició para luego dejar un beso en la mejilla de Carla, ella solo sonrió y sacó su vaper -aunque sigue sin gustarme, prefiero que te metas eso que cigarrillo o marihuana -Carla solo rio e inhalo para llevar todo el humo a su garganta, cerró los ojos y después de segundos dejó salir el humo por su nariz.
-No puedo dejarlo y lo sabes.
-¿Quién dice que no?
-Es parte de mi vida, en serio lo siento si no te gusta, pero no pienso hacer algo al respecto -Amanda trago saliva y no dijo nada para no pelear como en muchas ocasiones lo hacían.
Se quedaron sentadas en los culumpios un rato más sin decir nada.
Carla se levantó y empezó a caminar sin decir nada, Amanda se quedó pensando y al ver que no tenía pensado parar, se levantó y empezó a correr para alcanzara.
-¡Espérame! -siguió corriendo y sin dejar de caminar, Carla estiró su mano esperando a que Amanda la tomara.
-Eres demasiado lenta -soltó una carcajada y Amanda la fulmino con la mirada.
Carla era alta y caminaba demasiado rápido. Cuando Amanda estuvo cerca seguía trotando para mantener su paso y pronto tomó la mano de Carla.
Carla se cuestionaba muchas cosas, entre ellas si realmente quería lo suficiente a Amanda como para dejarla ir.
NOTA:
¡Hola! Me emociona mucho escribir esta nueva historia llena de amor y odio entre las protagonistas, espero que les guste tanto como a mi escribiéndola y me lo hagan saber votando o comentando. Escucho sugerencias siempre y cuando no sean ofensivas. En esta historia podrán encontrar algunas problemáticas que tienen las personas que no son aceptadas tal y como son en su casa o en su círculo de amigos.
Ahora si, que comience esta linda historia.
STAI LEGGENDO
No está bien
Narrativa generaleCarla y Amanda no se soportan, pero tendrán que aprender a comportarse para que la convivencia sea más llevadera
