Cuando los AMA's terminaron, todos parecían cargados de energía. Regresaron al camerino donde se habían estado preparando con grandes sonrisas en sus rostros, llevando consigo los tres premios que habían ganado esa noche.
El lugar se llenó de risas en cuanto entraron, el staff los felicitaba y no tardaron mucho en comenzar a tomarse fotos para compartirlas en Instagram y Twitter más tarde. Varios artistas optaron por pedirles una foto, a lo que no se negaron. Los minutos pasaron y, en cuanto llegaron al hotel, decidieron celebrar junto a los fans.
Fue una transmisión en vivo sencilla, de no más de 40 minutos, donde brindaron y agradecieron, poco a poco, las bromas y las pláticas al azar propiciaron un ambiente cálido.
Después de un rato, el live terminó, dejando la estancia en silencio por un momento hasta que alguien decidió que la botella de champaña no podía ser desperdiciada de esa manera. Minutos más tarde, habían mandado traer vino junto con una que otra cerveza, armando su propio after-party privado en media hora.
Inevitablemente, a medida que las bebidas se agotaban, la borrachera se les subía al cerebro y lo que decían tenía cada vez menos sentido. Fue ahí donde acordaron que era suficiente, tenían la agenda bastante apretada como para ser tan descuidados.
Sin embargo, dos de los integrantes parecían no querer ceder, pues el alcohol seguía vaciándose en sus vasos con hielo.
Hacía rato que el personal había abandonado el edificio, dejándolos solos en su piso de hotel.
-Dejen eso ya... Mañana hay que levantarnos temprano -dijo Yoongi en tono serio, mientras miraba a su líder y al maknae bajar el líquido como si de agua se tratase.
Los menores hicieron una mueca de lástima, habían entrado en ambiente y no querían dejar la bebida, la cual relajaba sus músculos cansados por todo el ajetreo del día.
-Solo un vaso más, Hyung... Te prometo que será el último -pidió Jungkook con la voz arrastrada.
Yoongi notó que parecía querer fingir estar sobrio, pero era imposible engañarlo cuando sus movimientos ya eran tan torpes. Se limitó a rodar los ojos y suspirar mientras los dejaba solos en la sala, sin la energía suficiente como para seguir con la disputa.
-Suga Hyung tiene razón... Mañana estaremos ocupados desde temprano... -Namjoon sonaba decepcionado, se estaba relajando tanto que por un momento olvidó que seguían de gira-. Dejémoslo aquí, Jungkookie, después lo retomamos -concluyó con calma, bajando su botella para dejarla en la mesa de cristal frente a ellos.
El menor simplemente asintió y soltó su copa. Se levantó del sillón a duras penas, tambaleándose por los efectos adormecedores del alcohol. Namjoon también se irguió, igualmente afectado, pues se mareó instantáneamente en cuanto se puso de pie. Caminaron entre risas y tropiezos por los pasillos del hotel, burlándose del otro al notar su manera tan graciosa de caminar.
Cuando llegaron a la habitación del líder, la penúltima del corredor, una idea cruzó por su mente, contraria de lo que había dicho anteriormente, sin embargo, en realidad no tenía ganas de dejar de beber.
-Podemos beber un poco más en mi cuarto -sugirió abriendo la puerta con su tarjeta de acceso. El pitido sacó a Jungkook de su trance, la propuesta le parecía buena, sin embargo, ambos sabían que era arriesgado. Podrían no estar en óptimas condiciones para el concierto del día siguiente y eso les costaría un regaño de J-Hope, sin duda.
A pesar de ello, no siempre tenían la oportunidad de compartir a solas, constantemente estaban acompañados por los demás integrantes y, aunque a Jungkook no le molestaba, a veces anhelaba tener más momentos en privado con su líder. Sin dudarlo, asintió y entró.
