Capítulo 1

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Nolan

No recuerdo la última vez que llegué a casa sobrio.

Tampoco recuerdo la última vez que quise hacerlo.

La música seguía retumbando en mi cabeza mientras caminaba por el pasillo de la residencia de chicos de Blackthorn Academy. Eran casi las cuatro de la madrugada y llevaba la camisa blanca del uniforme abierta hasta el pecho, la corbata colgando del bolsillo y un nudillo ensangrentado que no recordaba cómo me había hecho.

Aunque, siendo sincero, probablemente sí lo recordaba.

Solo que era más fácil fingir que no.

-Joder, Nolan... -murmuró Cian desde su habitación cuando me vio pasar-. Das pena.

Le dediqué el dedo corazón sin girarme.

-Buenos días para ti también.

Empujé la puerta de mi cuarto y una mezcla de colonia cara, alcohol y humo me golpeó de lleno.

Perfecto.

Mi santuario.

Saqué una pequeña bolsita del bolsillo interior de la americana. La observé unos segundos.

No debería.

Sonreí.

Como si alguna vez hubiera hecho lo que debía.

Cinco minutos después estaba sentado en el suelo, con la espalda apoyada contra la cama y el mundo moviéndose mucho más despacio.

Mucho mejor.

Muchísimo mejor.

Porque cuando todo iba lento, los recuerdos también.

No escuchaba a mi padre diciéndome que era un fracaso.

No veía a mi madre desaparecer poco a poco detrás de una puerta de hospital.

Y, durante unas horas, podía convencerme de que no estaba completamente roto.

...

-¡O'Sullivan!

Abrí un ojo.

La voz del entrenador sonaba como si estuviera debajo del agua.

-¿Piensas levantarte o prefieres seguir durmiendo hasta graduarte?

Miré el reloj.

Mierda.

Primer día de clase.

Otra vez.

Me puse el uniforme a toda prisa. Polo blanco impecable con el escudo dorado de Blackthorn Academy bordado sobre el pecho, americana azul marino, pantalón gris y unos zapatos que seguramente costaban más que el coche de cualquier familia normal.

La imagen perfecta.

Si alguien abría mi armario, encontraría botellas vacías, pastillas escondidas entre calcetines y una vida hecha pedazos.

Pero mientras llevara la sonrisa adecuada...

Nadie preguntaría.

En Blackthorn Academy había dos tipos de estudiantes.

Los que tenían dinero.

Y los que fingían tenerlo.

Yo pertenecía al primer grupo.

Aunque cambiaría cada maldito euro por una familia que funcionara.

Atravesé el patio mientras los alumnos se giraban para saludarme.

-¡Nolan!

-¿Vienes a la fiesta del viernes?

-¿Has visto a Emma?

-¿Es verdad que te expulsaron del club de golf?

Respondía con una sonrisa automática.

No escuchaba a nadie.

Nunca lo hacía.

Mi móvil vibró.

Padre.

Lo dejé sonar.

Volvió a vibrar.

Y otra vez.

Al final llegó un mensaje.

"No vuelvas a avergonzarme este curso."

Eso era todo.

Ni un "¿cómo estás?".

Ni un "buena suerte".

Solo eso.

Apagué la pantalla.

Me reí por lo bajo.

Qué sorpresa.

...

La directora apareció en el salón principal.

-Bienvenidos al nuevo curso. Este año damos la bienvenida a los nuevos alumnos becados...

Genial.

Más cerebritos.

Continuó hablando mientras yo buscaba con la mirada alguna cara conocida.

Entonces ocurrió.

Una chica cruzó la puerta principal.

Llevaba el mismo uniforme que todos.

Pero en ella parecía diferente.

La americana estaba perfectamente abrochada.

La falda caía justo por la rodilla.

El pelo rubio recogido en una coleta alta.

No llevaba maquillaje.

Ni joyas.

Ni esa expresión de superioridad que tenían la mayoría de las chicas de Blackthorn.

Solo sujetaba una carpeta contra el pecho como si de verdad estuviera feliz de estar allí.

Qué raro.

Levantó la vista un segundo.

Nuestros ojos se encontraron.

Y, por alguna razón, no apartó la mirada.

No sonrió.

No se sonrojó.

No hizo lo que hacían todas.

Simplemente me observó.

Como si pudiera ver algo que los demás no.

Fruncí el ceño.

Ella fue la primera en apartar la vista.

-¿Quién es? -pregunté.

Cian siguió mi mirada.

-La nueva becada.

-¿Nombre?

-Aoife Gallagher.

Repetí el nombre en silencio.

Aoife.

No sabía por qué.

Pero algo me decía que aquella chica iba a ser un problema.

Y yo siempre había tenido debilidad por los problemas.

O quizá...

ellos la tenían por mí.

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⏰ Last updated: Jun 26 ⏰

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