Capitulo 1:El Alfa De La Luna Carmesí

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La lluvia caía sobre la ciudad de Makochi como un velo oscuro.

Las luces de los edificios apenas lograban atravesar la neblina mientras los diferentes clanes de alfas, betas y omegas continuaban con su rutina, ocultando secretos bajo sonrisas elegantes.

En ese mundo, los vínculos destinados existían... pero no siempre eran una bendición.

Muchos alfas dominaban a sus omegas, muchos omegas vivían con miedo y algunos preferían permanecer solos antes que entregar su libertad.

Entre ellos estaba Sakura Haruka.

Un omega de diecinueve años conocido por su mal carácter.

-No necesito ayuda de nadie.

Era la frase que repetía todos los días.

Su cabello dividido entre blanco y negro hacía imposible que pasara desapercibido, gruñía por todo contestaba a cualquiera.Pero quienes realmente lo conocían sabían que aquella actitud solo ocultaba una enorme timidez y un corazón demasiado amable.

Sakura trabajaba en una pequeña cafetería mientras estudiaba.Su objetivo era sencillo.

Independizarse, no depender jamás de un alfa no permitir que nadie decidiera por él. Lo que ignoraba...

Era que el destino ya había comenzado a moverse.








En otro extremo de la ciudad...

Suo Hayato observaba desde la ventana del último piso del edificio del Grupo Suo.

Alfa dominante de veintidós años.

Uno de los estrategas más brillantes de toda la región.

Nunca levantaba la voz, nunca actuaba impulsivamente su inteligencia era suficiente para adelantarse varios movimientos a cualquiera.

Muchos pensaban que era frío.

La realidad era diferente simplemente hablaba cuando era necesario.

Su secretaria entró en la oficina.

-Señor Suo... la reunión con los clanes comenzará en diez minutos.

Hayato cerró la carpeta que estaba leyendo.

-Entendido.

Mientras caminaba por el pasillo, varios alfas inclinaban la cabeza con respeto no por miedo sino porque todos sabían que Hayato jamás utilizaba su condición de alfa para imponerse.

Creía que el respeto debía ganarse no exigirse.







Aquella misma noche...Haruka salía del trabajo agotado, trabajar y estudiar no era precisamente sencillo ...Entonces mientras caminaba ...

Un aroma desconocido llegó hasta él.

Cedro.

Lluvia.

Y un ligero toque de vino tinto.

Sakura se quedó inmóvil.

-¿Qué...?

Era la primera vez que aquel aroma hacía latir tan rápido su corazón.

Sin entender por qué, comenzó a caminar siguiendo el aroma.

Al mismo tiempo...

Hayato frunció ligeramente el ceño.

Un olor dulce.

Como flores cubiertas de nieve.

Con un delicado aroma a vainilla.

Su respiración se detuvo apenas un segundo.

-¿Un omega...?

No.

Algo era diferente.

Aquel aroma resultaba extrañamente familiar.

Como si lo hubiera estado esperando toda la vida.

Los dos doblaron la esquina de una calle al mismo tiempo.

Sus miradas se encontraron en silencio.

El ruido de la lluvia desapareció, el mundo entero pareció detenerse.

Sakura sintió un impulso inexplicable de dar un paso atrás.

Mientras que Suo simplemente lo observó.

Sin invadir su espacio, sin liberar feromonas, solo... esperando.

Haruka fue el primero en romper el silencio.

-¿Qué miras?

Suo respondió con total calma.

-Nada solo quería asegurarme de que estabas bien.

Haruka bufó.

-Pues ya lo viste estoy perfectamente.—Se dio media vuelta pero apenas caminó unos metros...

Tres alfas bloquearon su camino.

-Mira quién está aquí...

-Un omega solo.

-Qué casualidad.

Haruka apretó los puños.

-Muévanse.

Uno de ellos sonrió.

-¿Y si no?

Antes de que pudiera reaccionar...Una voz tranquila habló detrás de ellos.

-Él dijo que se apartaran.

Los tres alfas giraron.

Suo permanecía de pie bajo la lluvia.

Sin expresión, sin levantar la voz. Pero había algo en su presencia que hizo que incluso aquellos alfas sintieran un escalofrío.

Uno de ellos intentó desafiarlo.

-¿Y tú quién eres?

Suo respondió con serenidad.-Alguien que no quiere repetir la misma petición.

El silencio se volvió pesado los tres intercambiaron miradas reconocieron su rostro y sin decir una palabra más...se marcharon.
Sakura observó la escena con evidente molestia.

-No necesitaba que me salvaras.

Suo sonrió apenas.

-Lo sé.

Eso hizo que Sakura frunciera aún más el ceño.-Entonces... ¿por qué lo hiciste?

Suo respondió con una sinceridad que lo sorprendió incluso a él mismo.-Porque no me habría gustado verte herido.

Haruka no supo qué contestar. Después de unos segundos, desvió la mirada.-Gr.. Gracias...Lo dijo tan bajo que apenas pudo escucharse.Y se marchó rápidamente con el rostro rojo como un tomate maduro .

Suo permaneció inmóvil bajo la lluvia y por primera vez en muchos años...Sonrió de verdad.

Sin saberlo, ambos acababan de dar el primer paso hacia un destino que cambiaría sus vidas para siempre.

Entre la sombra y destino Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora