Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

CAPITULO 1: OTRA VEZ ÉL

12 0 0
                                        

Ding.

Las cuatro en punto.

Taehyung dejó la taza que estaba limpiando y suspiró.

-Otra vez él.

No hacía falta que levantara la vista. Conocía esa hora demasiado bien.

Todos los días, sin falta, el mismo chico aparecía en la cafetería, pedía el mismo café y se sentaba en la misma mesa junto a la ventana.

Era una costumbre.

Una costumbre extrañamente molesta.

-Buenas tardes.

Ahí estaba esa voz otra vez.

Taehyung levantó la mirada y se encontró con la sonrisa de siempre.

-Llegas temprano.

Jungkook arqueó una ceja.

-Son las cuatro en punto.

-Lo sé.

Hubo un pequeño silencio.

-¿Entonces me estabas esperando?

Taehyung casi deja caer la taza.

-¿Qué? ¡No!

Jungkook soltó una risa.

-Claro.

Hubo un silencio un tanto incómodo.

- con una medialuna, ¿no?-preguntó taehyung. Sabia perfectamente la respuesta, pero necesitaba decir algo para romper aquel silencio incomodo.

-Sí, con una medialuna, por favor -respondió Jungkook.

La pregunta le pareció un poco extraña. Después de todo, prácticamente vivía en esa cafetería.

Taehyung ni siquiera levantó la vista. Sabía que, si levantaba la vista, tendría que encontrarse con esa sonrisa otra vez. Y, por alguna razón, no estaba preparado para eso.

Por otro lado, Jungkook ya se había acomodado en la mesa de siempre, que, por alguna razón, siempre estaba limpia y ordenada exactamente como a él le gustaba.

15 minutos después.

Taehyung dejó el café y la medialuna sobre una bandeja.

Como todos los días.

Se acercó a la mesa junto a la ventana.

-Aquí tienes.

-Gracias -dijo Jungkook, sonriendo.

Taehyung asintió y se dio la vuelta de inmediato.

-Oye.

Se detuvo.

-¿Sí?

Jungkook lo miró por unos segundos, como si estuviera pensando algo.

-Nada.

Taehyung frunció el ceño.

-¿Me llamaste para decir "nada"?

-Sí.

-Eres raro.

Jungkook soltó una pequeña risa.

-Y tú eres muy serio.

Taehyung rodó los ojos y volvió al mostrador.

El resto de la tarde transcurrió con normalidad.

Demasiada normalidad.

Hasta que, al levantar la vista por costumbre, se quedó inmóvil.

La mesa junto a la ventana estaba vacía.

Jungkook ya se había ido.

Por alguna extraña razón, la cafetería se sintió... diferente.

Más silenciosa.

Taehyung frunció el ceño.

¿Qué tenía de diferente?

No lo sabía.

Y tampoco quería saberlo.

Sin embargo, al mirar la mesa vacía una vez más, una pregunta apareció en su cabeza:

¿A qué hora volvería mañana?

Fin. De este primer capítulo
Espero que les guste y les llame la atención.😁💜

EL AROMA DE TU SONRISAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora