"Hola.
Leí con atención todo lo que me escribiste, y antes que nada quiero agradecerte por haberte tomado el tiempo de hacer algo tan personal para intentar hablar conmigo. Sé que detrás de tus palabras hay sentimientos genuinos, y por eso sentí que también debía responderte con la misma sinceridad.
Quiero que sepas que valoro muchos momentos que compartimos. No voy a fingir que nuestra amistad no significó nada para mí, porque sí hubo momentos en los que te consideré alguien importante y alguien en quien confiaba.
Pero justamente porque nuestra amistad fue importante para mí, lo que pasó recientemente me afectó mucho más de lo que imaginas.
Hubo una situación que me hizo sentir una presión emocional demasiado fuerte. Sentí que me colocaste en una posición que no me correspondía, cargando con emociones y palabras que me hicieron sentir responsable de algo que nunca debí sentir como responsabilidad mía.
Y sinceramente... estoy cansada.
Desde entonces entendí que no me siento cómoda continuando nuestra amistad de la misma manera, porque necesito relaciones en las que me sienta tranquila, no relaciones donde termino sintiendo un peso emocional que me supera.
No escribo esto con intención de herirte, simplemente estoy siendo honesta con lo que necesito ahora.
Simplemente entendí que necesito alejarme.
Aprecio lo bueno que vivimos y espero genuinamente que te vaya bien en tu vida, pero necesito que respetes esta decisión y entiendas que no voy a cambiar de opinión respecto a esto.
No quiero continuar con nuestra amistad.
Y aunque sé que tal vez esta no sea la respuesta que esperabas... es la respuesta más honesta que puedo darte.
Te deseo lo mejor."
