Un favor- Cap 1

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ADVERTENCIAS: Esta historia contiene contenido sexual explícito, lenguaje vulgar, relaciones tóxicas, infidelidad, alcoholismo, adicción al juego y violencia psicológica. También incluye cuestionamiento de identidad sexual, demencia y duelos. Recomendada para +18. Lee con responsabilidad.

Capitulo uno

Maira tiene un apartamento grande que fue una herencia de su padre. Siempre ha estado bien económicamente, no ha sufrido carencias, pero eso no ha llenado su corazón de egoísmo. Al contrario, Maira siempre está dispuesta a ayudar al prójimo.

Cuando su amigo Sean le pidió su ayuda, ella no lo dudó ni dos segundos.

Sean había sido siempre descuidado, frugal, así que sus finanzas no eran las mejores. Sumado a ello, ahora tenía un nuevo novio; bueno, no era nuevo, tenían dos años de relación. Maira no conocía a la pareja de Sean, pero había visto algunas fotos de él.

El muchacho tenía veintiocho años, una diferencia grande entre Sean, que tenía treinta y siete. Según Sean, Félix era un sueño hecho realidad.

Lamentablemente, y según la opinión muy personal de Maira, las finanzas de Sean habían ido en declive luego de su noviazgo. Félix exigía, pedía y necesitaba mucho. Aunque era graduado, era diseñador de interiores, no trabajaba, así que toda la carga iba a Sean. Sean, sin embargo, no se quejaba; su filosofía era la de vivir y luego ver qué hacer.

Esa misma filosofía lo había mandado a él y a Félix al carajo, ya que habían perdido el piso que habían alquilado. Ahora ambos sin un sitio donde vivir, ni fondos para pagar algo, vivirían con Maira mientras Sean reunía el dinero.

Sean tenía una propuesta laboral en Miami; la paga era muy buena, pero debía estar seis meses en un departamento con otros compañeros de la compañía. Así que Félix se quedaría con Maira.

Maira no tenía problemas; la verdad no conocía a Félix y estaba dispuesta a ayudar de corazón a la pareja.

Maira los esperó en la entrada del edificio. Cuando distinguió el auto de Sean, alzó la mano para que la vieran. Maira era bajita, media exactamente un metro sesenta. Así que por algún motivo siempre tenía la necesidad de que la gente la viera.

Sean se parqueó en la entrada del edificio, le abrió la puerta a Félix, que salió observando a su alrededor. Ahora comprendía a Sean y su enamoramiento: el hombre era muy guapo. De piel oliva, cabello negro por los hombros, una contextura delgada pero con algo de musculatura, más ágil que fuerte. Maira le sonrió y el chico le devolvió una mueca que trataba de ser una sonrisa. Sean, en cambio, la abrazó con fuerza.

—Me estás salvando la vida, Maira, te lo juro.

—Ven, ¿cómo les ha ido? —Maira se acercó a Félix—. Un placer conocerte finalmente, soy Maira, bienvenido.

Félix le sonrió y le tomó la mano.

—El placer es mío.

Maira guió entonces a Sean a su apartamento.

—Vengan, de seguro quieren descansar, después podemos subir sus cosas.

Félix observaba a su alrededor. Maira sabía en qué pensaba: estaba en un pueblo; ellos eran una pareja citadina, acostumbrada a los centros comerciales, los bares y las distancias cortas. En la zona que se encontraban, todo quedaba a varios minutos, por no decir horas de distancia.

El edificio era una estructura vieja que estaba siendo remodelada. De seis pisos, pero bastante solitario. Subieron por el ascensor; el piso de Maira estaba mucho más modernizado. Cuando entraron, Maira les señaló y los invitó a pasar.

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⏰ Last updated: Jun 27 ⏰

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