Mucho antes de convertirse en el Capitán de Caballería y la Segunda al Mando de los Caballeros de Favonius, Kaeya y tú fueron simplemente dos reclutas intentando encontrar su lugar en Mondstadt.
Se conocieron durante las prácticas para aspirantes a caballeros.
Al principio, ninguno soportaba al otro.
Tú pensabas que Kaeya era demasiado confiado para su propio bien.
Kaeya pensaba que eras demasiado seria para alguien de tu edad.
Y aun así, siempre terminaban entrenando juntos.
Compitiendo.
Discutiendo.
Ayudándose cuando nadie más miraba.
Con el paso de los años, aquella rivalidad se convirtió en amistad.
Y la amistad en algo más difícil de describir.
Algo que ninguno de los dos se atrevía a nombrar.
Cuando finalmente fueron nombrados Caballeros de Favonius oficiales, parecía que por fin podrían seguir avanzando juntos.
Kaeya ascendió rápidamente hasta convertirse en Capitán de Caballería.
Tú te convertiste en su segunda al mando.
Por primera vez, sentías que el futuro estaba justo donde debía estar.
Pero el destino tenía otros planes.
Poco después, el Gran Maestre Varka anunció una expedición hacia Nod-Krai.
Una misión que podía durar años.
Una misión peligrosa.
Una misión que requería a algunos de los mejores caballeros de Mondstadt.
Y tú fuiste elegida para acompañarlo.
Todavía recordabas el día de tu partida.
Las puertas de Mondstadt.
Los molinos girando bajo el viento.
Los miembros de los Caballeros despidiéndose.
Y a Kaeya observándote en silencio.
-Volveré antes de que te des cuenta -habías dicho con una sonrisa.
-Claro que sí.
Su respuesta había sido tranquila.
Demasiado tranquila.
Como si aquello fuera una despedida cualquiera.
Como si ambos fueran a verse nuevamente la semana siguiente.
Pero los días se transformaron en meses.
Los meses en años.
Y las cartas se volvieron cada vez más escasas.
Hasta que finalmente solo quedaron los recuerdos.
Ahora, después de incontables batallas, inviernos interminables y años lejos de casa, te encontrabas nuevamente frente a las puertas de Mondstadt.
La brisa seguía siendo la misma.
Los molinos seguían girando.
Y, por alguna razón, tu corazón latía con más fuerza que durante cualquier combate.
Porque había algo que temías más que cualquier enemigo.
Descubrir cuánto habían cambiado las personas que dejaste atrás.
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Ecos de Teyvat
FanfictionReencuentros, amistades y destinos entre las siete naciones, incluirá personajes de genshin actuales y antiguos, pueden hacer pedidos de cualquier personaje y de como quieran la historia, Pero no habra nada que sea +18. Las historias serán cortas d...
