Dos años.
Dos años podían parecer poco o una eternidad.
Bella ya no sabía cuál de las dos cosas eran.
Había días en que recordaba con demasiada claridad unos ojos dorados y una voz fría diciéndole que sería como si nunca hubiera existido.
Y había días... muchos días ya... en que despertaba y pensaba primero en otra persona.
En Jacob.
La vida no había vuelto a ser la misma.
Pero había seguido.
Y eso ya era mucho.
-
-Te estás quemando.
Bella giró la cabeza.
Jacob estaba apoyado contra el marco de la puerta de la cocina, cruzado de brazos y sonriendo.
Ella bajó la vista.
El pan tostado estaba negro.
Suspiró.
-Siempre haces eso.
Jacob arqueó una ceja.
-¿Qué?
-Aparecer y juzgar mi cocina.
Jacob soltó una carcajada.
Ya no era el chico de dieciséis años.
Había crecido.
Muchísimo.
Más alto.
Más ancho.
Más hombre.
A veces Bella todavía lo miraba y pensaba que había ocurrido demasiado rápido.
Pero claro.
Genes de lobo.
Jacob se acercó, apagó la tostadora y le dio un beso corto.
Natural.
Fácil.
Como si llevaran toda la vida haciéndolo.
Y quizá un poco era así.
-Buenos días.
Bella sonrió.
-Buenos días.
Jacob abrió el refrigerador.
-¿Hoy trabajas?
-No.
-¿Charlie?
Bella asintió.
-Dijo que pasáramos por la tarde.
Jacob tomó una cerveza.
-¿Otra vez?
Bella sonrió.
-Últimamente le gusta mucho que vayamos.
Jacob la miró unos segundos.
Luego soltó una risa.
-Tu padre cree que vamos a casarnos.
Bella abrió los ojos.
-Jake.
Él levantó las manos.
-Solo digo.
Bella negó con la cabeza pero terminó riéndose.
Porque sí.
Charlie estaba feliz.
Demasiado feliz.
YOU ARE READING
ESTA VEZ ELIJO
RomanceCuando Edward desaparece para siempre, Bella intenta seguir adelante y construir una nueva vida junto a Jacob. Pero el destino parece decidido a recordarle que algunas pérdidas dejan cicatrices imposibles de borrar. Y cuando todo cambie, Bella tendr...
