Capítulo I

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Despertar fue extraño, especialmente porque no recuerda haber ido a dormir, recuerda estar recostada en el suelo duro y frío mirando hacia el cielo púrpura, ver a esta persona en la cima del monte gritando y extendiendo la mano hacia ella, recuerda haber cerrado por un segundo los ojos, en realidad fue más un parpadeo mientras se ponía de pie para tratar de alcanzarlo...pero ahora, está aquí de pie, entre arena y cielos púrpuras.

-¿Hola? - grito sin destino en particular, se mantuvo quieta esperando alguna respuesta o incluso que el eco de su propia voz volviera a ella, nada - ¿Alguien puede escucharme? - cuando no volvió a pasar nada sintió una opresión en el pecho, era un físico el dolor que siente.

El silencio alrededor era tal que al caminar sobre la arena el ruido de las pisadas, el ruido de la arena siendo compactada bajo su peso, lo escuchaba demasiado estridente, sabe que son sus pasos, pero en está inmensidad no puede evitar sentir que son los de alguien más siguiéndola, puede que el eco de su voz no volviera a ella, pero cada paso si lo hace, no importa cuánto gire tratando de sorprender a "esa persona" no hay nadie, es ella.

-Mierda...- susurro con frustración, enterró con fuerza los dedos contra su cabello, no sabe dónde está, cómo llegó aquí y tampoco sabe quién es... - "¿Qué? ¿No sé quién soy? ¿Quién mierda soy?" - se río por la incredulidad del pensamiento, pronto eso comenzó a calar frío en los huesos - ¿No sé quién soy? ¿De verdad? - preguntó en voz alta y miró alrededor esperando que alguien apareciera de manera mágica y le explicara todo.

Miro sus manos, luego la ropa que está vistiendo, y claro que recuerda por qué la está usando, tiene...o tenía que hacer algo importante...en este lugar al parecer, puede que fuera peligroso y por eso es que tiene un arma en las fundas de los muslos y también sabe lo que son los bastones que tiene en la espalda.

Se cubrió los ojos con frustración - Mierda ¿cómo puedo saber todo eso, pero no quién soy? ¿Cómo me llamo maldición? ¡¿Quién soy?! - grito sin dirección en particular, se limpió de manera rápida las lágrimas que se escaparon sin permiso - tal vez...deba caminar - miro alrededor y todo lo que alcanza a ver es arena y cielos púrpuras - encontraré algo eventualmente - las palabras las sintió demasiado optimistas.

( Dia - )

No encontró nada más que arena y cielos púrpuras, lo más preocupante es que no se ha detenido en ningún momento, lo sabe porque no ha perdido la conciencia por el agotamiento, no ha sentido dolor, cansancio, hambre o sueño, pero puede ver el desgaste en los zapatos, se están comenzando a despegar en las puntas, la suela se está despegando por los costados y la arena se filtra dentro, puede sentir con más claridad el terreno bajo sus pies.

-He caminado tanto y no encuentro nada - Está parada en la cima de una duna gigante, le da el ángulo perfecto para ver alrededor y como ha pasado durante días - solo arena... ¿Estaré sola?

( Dia - )

No había tenido sueño cuando se recostó en la arena, tampoco es que estuviera cansada físicamente, pero...ya no podía seguir mirando el paisaje y los mismos colores, no importa hacia donde mire, arriba, abajo, hacia los lados, todo es morado o alguna variación, el lugar en su infinidad comenzó a confundirla. Ya no sabe dónde comienza el cielo o la arena, no sabe si es toda una ilusión y ha estado parada en el mismo punto o de verdad ha caminado en alguna dirección, no sabe hacia donde está caminando, arriba o abajo.

Su cerebro está cansado de procesar la misma imagen a cada segundo.

Se recostó en la arena quieta, que no es fría ni cálida y cerró los ojos, no está durmiendo, simplemente es - ...como detenerse - murmuró.

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⏰ Last updated: 5 days ago ⏰

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