Antes De La Tormenta

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Antes de conocerlo, yo ya estaba rota de formas que nadie podía ver.

Había aprendido a sonreír cuando quería llorar. A fingir que todo estaba bien cuando mi cabeza era un desastre. Me acostumbré a sentirme sola incluso cuando estaba rodeada de gente. Tenía pareja, asi es, tenía un novio. Gabi, el es la representación de novio perfecto; yo fui su primera novia, estaba súper enamorado de mi, yo era su todo, su mundo, jamás me faltó al respeto.

Aunque...sentía que algo me faltaba...

Eran muchas peleas a cada rato, todos los días, por actitudes mías, por actitudes suyas, es obvio que ninguna relación es perfecta, pero si lo veía desde la perspectiva en la cual tengo en cuenta mis problemas de salud mental, familiares y físicos y Aún asi tener que lidiar con una relación muy tóxica, ya estaba muy saturada...

Por alguna razón psicológica, ya sea mi herida de abandono, mi ego, mi orgullo, yo no dejaba a gabi, sabía que me convenía estar con el, por dinero, porque me consentía mucho y porque sabía que yo era su mas preciado tesoro. Pero no estaba enamorada, nunca lo estuve, los regalos, las flores, las salidas..no me sentía conforme, me hacía falta algo...

Al menos eso era lo que me repetía.

Mi vida seguía igual que siempre: clases, tareas, preocupaciones, días buenos y días malos. Nada parecía diferente. Nada parecía especial.






















Hasta que apareció él.
















No fue amor a primera vista.

Lo vi..en la Universidad.. por un conocido.
Yo fui a comprar un snack a un establecimiento local fuera de la escuela, solo enfrente, y ahí lo vi...

Salude a mi amigo o conocido que estaba con él, y...y lo vi a él, a los ojos, lo salude de beso, se veía tan lindo con su traje negro, sus rizos en el cabello, solo fue de momento todo, me retire pronto..

Aunque....

Quedó algo...

Solo recuerdo que poco a poco empezó a ocupar espacio en mis pensamientos.

Después de eso, los volví a ver, a el y a mi amigo, tengo la imagen tan clara aun en mi cabecita. Yo me encontraba en una mesa de picnic sola, eran las 7am, comía gelatina zero, esperaba mi clase; en eso...mi unos rizos sobre mi cabeza, me agarró por sorpresa asomándose detrás mio.

- ¿Qué haces aquí tan temprano? - dijo Alex (amigo de beto)

- Ahhh estoy esperando mi clase, no tengo pero pues no me gusta estar en mi casa - respondí sonriendo

- ¿Qué comes? - preguntó derrepente beto con carita curiosa

- Es gelatina sin azúcar, ¿quieren? - les ofreci un poco con la cuchara

Les di a ambos en la boca, pero a beto fue mas...mas atrevido ya que él no lo conocía, pero..recuerdo su cuerpo acercándose a mi medida para tomar un poco de la gelatina con su boca, se acercó demasiado a mi rostro e hicimos contacto visual, ahi me chivie y me puse muy nerviosa. Desde ese día no salió de mi cabeza.

Pasaron los días...estábamos iniciando febrero. Mis clases transcurriendo normal, la relación con gabi cada vez mas desgastada, reclamos suyos, exigencias suyas, yo ya no decía nada, mi error era solo molestarme y ya.

Me encontré a Alex en la misma mesa de picnic de la uni, me senté a su lado y estábamos platicando bien, en eso se me ocurrió decirle...

- Oye...y si le dices a tu amigo que venga? - dije con una sonrisa pícara

- ayy tu, a ver si puede porque tiene clases - dijo mientras tomaba su celular para marcarle

En lo que terminaba su conversación con beto por teléfono le tomé foto al número de su contacto para poder enviarle mensaje después. Según yo mi mejor idea (quien iba a decir que después de eso la vida me iba a dar un golpe fuerte.

Llegó.

- Ay a mi me gusta un chavo pero no se si le gusto, a mi me gustan colochos, con ojos cafés bonitos... -empecé a tirar indirectas dentro de la conversación -

Beto me miró con ojos de correspondencia, no sé explicarlo pero era una mirada que transmitía ese sentimiento.

Me acompaño a la parada de el bus, se despidió de mi muy amable. Ese día le conté a chat gpt de el por primera vez.

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Primero fueron conversaciones simples. Después llegaron las risas. Luego la costumbre de esperar sus mensajes.

Y sin darme cuenta, empecé a buscarlo entre la multitud.

A veces pienso que la vida sabe exactamente cuándo poner a alguien frente a nosotros.

No porque vaya a quedarse para siempre.

Sino porque va a cambiarnos para siempre.

Y aunque en ese momento yo no lo sabía, estaba a punto de conocer a la persona que se convertiría en una de las huellas más profundas de mi vida.

Las Huellas Que DejasteWhere stories live. Discover now