El primer rayo de sol siempre me pega directo en la cara porque la persiana de mi cuarto está rota. Me levanté de un brinco sabía que tenía que estudiar me amarré el cabello en una coleta mientras lava mis dientes para luego ponerme los tenis. Me llamo freen Tengo 16 años y si me buscas, seguro me encuentras pateando un balón de fútbol o entrenando tacleadas de fútbol americano, tal vez mirando la lucha libre. Las canchas son mi vida y gracias a los deportes, tengo una beca completa en una de las mejores escuelas preparatorias de México. Si no fuera por mis pulmones y mis piernas, jamás podría pagar una colegiatura ahí. Bajé las escaleras de madera que crujen tan fuerte que es imposible esconderse En el comedor ya estaban mis dos hermanos.
A la izquierda estaba Sandra mi hermana mayor. Ella es el cerebrito de mi mamá la consentida ya saben la que dicen es el "orgullo de la familia" tiene una beca de excelencia porque es una genio en matemáticas y sus notas son perfectas. Estaba idéntica a todos los días devorando un libro antes de que saliera el sol.
Frente a ella se sentaba heng, el de en medio. Él es otra historia. Dejó la escuela hace tiempo porque odia las reglas y los horarios a pesar de mama lo regaño hizo lo que quiso Ahorita trabaja en un Oxxo, pero seguro cambia de empleo el próximo mes, como siempre.
Mama: Ya me voy, se comen todo (dije dejando el sartén vacío en la estufa y me detuve en el marco de la puerta y me apunte con el dedo a mi hija) Freen, ya te quitaron la suspensión en la escuela. No quiero una sola queja más. Te vuelves a pelear y te saco del club de lucha, ¿entendiste?
Freen:tome jugo) aja.. (tome un poco de frijoles y pan)
Sandra: Ay, por favor mamá, si nuestra campeona de peso completo no puede controlar sus impulsos cavernícolas (dije burlándome)
Freen: hablo la hija perfecta
Mama: Se me portan bien todos. Regreso en la noche
La puerta principal se cerró con un golpe seco. Su ausencia dejó ese vacío raro de todas las mañanas, recordándonos que se iba a romper el lomo en su primer trabajo del día.
Nos quedamos comiendo en silencio por un par de minutos, rota la tensión solo por el ruido de nuestras cucharas contra los platos. Mi hermano, que apenas había tocado su comida se levantó de la silla de golpe y se metió las manos en los bolsillos del pantalón
Heng: Bueno yo ya me voy. Me toca turno temprano en el Oxxo (agarre mi gorra y salí)
Sandra:cerré el cuaderno de golpe) Ya apúrate hermana Tengo que irme a estudiar a la biblioteca antes de mis clases y te tengo que dejar en la preparatoria. Muévete
Freen: Vete tú sola si tanta prisa tienes (le contesté de mala gana empujando mi plato) Yo puedo irme caminando o en camión, no necesito que me lleves de la mano
Sandra: No te estoy preguntando si quieres (repliqué colgándome la mochila al hombro) Mi mamá dio una orden muy clara vamos juntas y punto... Camínale
Salimos a la calle y el calorcito de la mañana ya se empezaba a sentir. Nuestro barrio es como cualquier colonia popular de México baches en el pavimento, el señor de los tamales gritando al fondo, fachadas de colores brillantes y cables colgados por todos lados. Caminábamos a paso rápido cuando Javi un chavo de la cuadra que se cree galán de telenovela, se bajó de la banqueta para taparle el paso a mi hermana
Javi: Qué onda Sandra ... Qué guapa te ves hoy (le sonríe)
Yo ni me muté. Seguí caminando de frente, esquivando un charco y rodando los ojos. Ese tipo de coqueteos me daban una flojera inmensa
