INTRO

816 98 29
                                        

Alaia Beltran
24 años.

La primera vez que hablé de Ovidio Guzmán fue por diversión. Estaba aburrida, acostada en mi cama, pensando si hacer un live de TikTok mientras me desmaquillaba y leía comentarios nada importante, nada serio. Mi gran sueño ser influencer y generar mucho dinero para poder viajar a diferentes partes del mundo.

Hasta que alguien comentó:
—¿Qué opinas de los juniors buchones?

Me reí.

Y como siempre he tenido la boca más rápida que la cabeza, respondí:

Que se creen intocables nomás porque tienen dinero y camionetas.

La gente empezó a escribir un nombre una y otra vez en el chat.

Ovidio Guzmán.

Me burlé. Hice un comentario sarcástico, luego otro Y otro más. Los comentarios no dejaban de subir y la gente parecía disfrutar cada palabra que salía de mi boca.

Esa noche terminé el live con apenas quince mil seguidores. A la mañana siguiente tenía más de trescientos mil.

Mi teléfono no dejaba de sonar. TikTok estaba explotando y el video ya tenía millones de vistas. Había cuentas subiendo fragmentos de mi live, páginas hablando de mí y cientos de personas comentando que tuviera cuidado.

Pero entre todo ese caos hubo algo que llamó más mi atención mas que el miedo, el dinero. Las vistas seguían subiendo, los seguidores también. Cada video nuevo me daba todavía más alcance y por primera vez empecé a ganar cantidades absurdas solamente por hablar frente a una cámara.

Y ahí entendí algo peligrosísimo:
Hablar de narcos vendía. Así que seguí haciéndolo. Comencé a subir videos hablando de corridos, lujos, rumores y nombres que todo México conocía pero pocos se atrevían a mencionar públicamente. La gente estaba obsesionada. Cada publicación se hacía más viral que la anterior y mi vida cambió en cuestión de semanas.
Ropa nueva, viajes, marcas queriendo trabajar conmigo. Otros influencers queriendo colaborar. Miles de personas esperando mis lives cada noche para escuchar qué iba a decir ahora.

Me sentía intocable. Hasta que comenzaron a pasar cosas raras.
Flores negras afuera de mi departamento. Camionetas estacionadas cerca de donde grababa. Cuentas falsas entrando a mis lives apenas comenzaban.

Y después llegó el mensaje.

"¿No te cansas de hablar de mí?"

No tenía foto de perfil. No tenía nombre. No tenía seguidores.
Pero por alguna razón... sentí un escalofrío apenas lo leí. Debí ignorarlo, debí bloquear la cuenta. Debí dejar de jugarle a la valiente.

Pero solamente me reí y respondí:
"Mientras me sigas dando vistas... no."

Hello bellezas. Que raro se siente andar por aquí, ya todo está bien diferente, hay muchas escritoras que no conozco, o cambiaron su nickname??. La verdad ya no quería regresar, tenia bastante flojeríta, y miles de cosas por hacer, perooo.... una personita insistente se le ocurrió esta idea, me la planteo, me dijo que no tenían que leer y aquí estoy, espero y sea de su agrado, y le den mucho amor, votos y compartidas. Me esta costando bastante, la verdad quise hacerla para agradecerle todo el apoyo, y darles una buena historia, y esas escenas 🔞 que tanto extrañan. Sino apoyan me voy a agüitar. Y me dejaran bien en claro que si son raras. 🤣🤣 no es verdad. Las tqm un chingooo.💗💕

Su amiga... LaMB_Geo 😘

LA MUCHACHA DEL VIDEO VIRALStories to obsess over. Discover now