El revoltijo

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Elena aún cursaba el colegio. Tenía varios grupos de amigos, pero había uno que destacaba sobre los demás. Ella solía llamarlos "sus hermanos del colegio". El grupo estaba conformado por ella, Joaquín, Eduardo y Mathew. Eran increíblemente enérgicos; pasaban las clases riendo sin parar y, como consecuencia, los profesores los regañaban con frecuencia.

Sin embargo, con el tiempo, algo comenzó a cambiar en Elena. Poco a poco empezó a sentir algo por un chico, aunque decidió ignorar aquellos sentimientos y guardarlos para sí misma.

Por otro lado, Elena también tenía un grupo de amigas, completamente aparte del de los chicos. Personalmente, yo podría describirlas como "un grupo que necesitaba ayuda psicológica", aunque en el colegio entero las llamaban "las autistas". Sí, los niños pueden llegar a ser crueles, aunque, sinceramente, a ellas parecía no importarles demasiado.

Hasta que, en un día aparentemente normal, Elena ya no pudo seguir ocultando su secreto. Finalmente decidió contárselo a una integrante del grupo; es decir, a mí. Cabe aclarar que el grupo estaba formado por ocho integrantes —lamento no haberlas presentado antes—.

La noticia fue, al mismo tiempo, impactante y extrañamente graciosa para mí. Elena quería mantenerlo en secreto, pero cometió el error de pedirme que le contara la noticia a otra integrante del grupo. El problema fue que la conversación no quedó solo entre nosotras: uno de nuestros amigos terminó escuchándola accidentalmente. Y ese fue, prácticamente, el fin de la tranquilidad de Elena.

Desde entonces, todos comenzamos a molestarla con el chico que le gustaba —y sí, digo "todos" porque yo también me incluyo—. Con el paso de los días, el rumor fue creciendo cada vez más, hasta que prácticamente todo el colegio terminó enterándose.

Un día cualquiera, mientras regresaba a mi salón después de haber estado molestando a Elena como de costumbre, apareció MS, otra integrante del grupo. Para dar algo de contexto, MS se sentaba junto al chico que le gustaba a Elena en la clase de Arte. Además, era una persona bastante sociable, así que él terminó contándole muchas cosas.

Entonces, MS se acercó a mí y me preguntó:

—¿Es verdad que a Elena le gusta X? —aún no puedo decir quién es.

Por un momento dudé si debía responderle o no, pero decidí confiar en ella. Así que terminé contándole lo que Elena me había confesado.

Para mi sorpresa, después de escucharme, MS simplemente dijo:

—A X también le gusta Elena.

Estaré reservando el nombre del chico, van a tener que adivinar entre los 3

No pude hacer más que mirar con una mezcla de incredulidad y confusión, ¿Como iba a ser posible eso? Parecía que el universo se alineaba. !!¿QUE!?, Fue lo único que pude decir. ¡No lo podía creer! Simplemente era demasiado bueno para ser verdad.No sé qué me pasó después de eso. ¿Se me olvidó tomarme las pastillas? Eso creo.En inglés estaba molestando con mi amiga Adriana, ya que nunca hacíamos nada productivo en esa clase. No era como si tuviéramos nada que hacer igual...Se me ocurrió contarle a Adriana que X amaba a Elena 

-Vooossssss, adivina que- Le dije a Adriana, la cual estaba expectante. ¿¿Que? !!A X LE GUSTA ELENA!Pocos decibeles faltaron para que la clase entera lo oyera, aunque pareciá que nadie se enteró. 

-!NO PUEDE SER! !!SE GUSTAN! !NO ES BROMA!Seguimos hablando un poco de eso, pero eventualmente nos aburrimos, así que nos pusimos a jugar juegos con su cuaderno, específicamente uno llamado Totito chino, que nos enseñó Elena.De repente, escuche una vos. OYE! Era la voz de MS, la cual tendía más a grito que a voz. ¿¿Qué querés!??Dije molesta, porque me habían sacado de un interesante juego de Totito, donde igual iba perdiendo. 

-Hoy es miércoles, hoy toca arte.Arte... sabía que esa niña tenía a X ala par en Arte, y justamente aquel día en el que le había confesado que a Elena le gustaba. ¿Raro no? Pues en ese momento no lo pensé así. ¿¿Y que? , Se me ocurrió una idea... tu te sentabas al lado de Elena, no? 

¿¿A donde vas llegando?  

-¿Y si en arte... yo llego... y le digo a X que- 

 -!!SI SI.No se que me dió en ese momento como para aceptar ese plan. Tuve que estar loca.Seguro como de costumbre, jugando juegos con Adriana, hasta que la maestra nos regaño y la separaron.Luego de eso, era la clase de Arte. Así que, como de costumbre, yo estaba con Adriana, y MS con Diego, un amigo suyo. Ambos estábamos en nuestras cosas. MS y Diego se adelantaron, así que yo me quedé con Adriana.En arte, no sabía que hacer, lo único viable parecía ser esperar a que MS le hablara a X, y que el destino dijera como seguir.___________________________________________Que mierda hago con mi vida para este punto.

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Hola soy, Lavander, JAJAAJAJAJAJAJ me muero, parecemos esquizofrénicas verdad?


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