"Nunca más oíste tú hablar de mí
En cambio, yo seguí pensando en ti
De toda esta nostalgia que quedó
Tanto tiempo ya pasó y nunca te olvidé"
Elena Alejandra leyó el aviso por octava vez:
"Estamos buscando para importante producción:
Mujeres de cabello largo ondulado, de estatura media,
piel morena con ascendencia caucásica,
de 20 a 30 años. Todos los requisitos son excluyentes.
Enviar fotos y datos personales a
Ferrara Producciones SA
Combate de los Pozos 1450. CP 1245 Capital Federal"
Observó su imagen en el espejo: su pelo caía suavemente sobre la curvatura de su espalda como una larga cascada azabache. La seriedad de sus ojos negros imprimían un halo de misterio y sus curvas eran bastante discretas. No era una belleza despampanante pero era hermosa de un modo más austero.
Tal vez por eso su gran oportunidad tardaba en llegar. Elena era una aspirante a actriz sin mucho que destacar. Una mas del montón soñando con el éxito, la fama y el estrellato.
Preparó su book con sus mejores fotos y su experiencia reciente que consistía en una par de participaciones menores en avisos publicitarios y un pequeño papel de dos líneas en la novela "Padre coraje", donde era una damita del pueblo La Cruz en una reunión de sociedad.
Lo único bueno de esa experiencia fue ver de cerca a Facundo Arana vestido de cura. Jamás volteó a verla ni por curiosidad pero fue agradable tenerlo cerca.
Las largas horas esperando en el foro y el sufrimiento de estar metida en un atuendo dos tallas más chicas no le emocionan en absoluto. Pero fue un comienzo y el dinero fue bueno.
Luego de seleccionar el material lo metió en un sobre de papel madera. Más tarde pegó en el sobre la cantidad necesaria de estampillas y lo metió en un buzón en la esquina de su barrio con la esperanza más viva que nunca.
1984, Bogotá Colombia
La muchacha apretó el paso. El silencio de la madrugada se sentía inquietante. Se había acostumbrado a salir hasta largas horas de la noche con sus amigos cada fin de semana. Juntos frecuentaban distintos antros cada madrugada de sábado. Era un día libre pactado con su novio. El día que ambos descansaban de su noviazgo. Él creía que la rutina mata una relación. Ella, por supuesto, estaba de acuerdo. No es que no tuvieran desacuerdos, más bien al contrario disfrutaban demasiado de un buen intercambio de pareceres. Era excitante discutir con un hombre que utilizaba argumentos válidos en lugar de descartar su punto de vista por ser mujer. A él le gustaba desafiar su mente y ella se estimulaba con ello. Lo amaba con devoción casi religiosa aunque él era bastante crudo con respecto al amor y el resto de interacciones humanas. La vida le había hecho perder la fe pero todavía creía en el amor y creía en ella.
Sin embargo, en ese instante solo pensaba en llegar a su casa. El ruido de sus tacones se oía como un martillazo irrumpiendo en el silencio. Por momentos la invadía el impulso de correr. Pero no le parecía propio así que procuraba mantener la calma. Además faltaban apenas unos metros para llegar a la casa familiar así que miraba esperanzada como la hermosa pared inundada de una frondosa hiedra se acercaba más y más.
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El camino oscuro del dolor
Fanfiction"La venganza es un atajo tentador, pero al final te lleva por el mismo camino oscuro del dolor." Ninguno de los personajes me perteneces. Todos son obra de Fernando Gaytán y RCN.
