La brisa melancólica de otoño envolvía a Jungkook, pero apenas podía sentirla. Solo existía el peso aplastante de su vida sobre los hombros. El amor, para él, ya no era promesa: era un campo de batalla perdido. Siempre daba todo... y siempre terminaba convertido en el juego de alguien más en cuanto bajaba la guardia.
Se sentía roto.
Ridículo.
Dolorosamente humano.
Fantasía y éxito, eran cosas que escogió. Pero frente a la soledad brutal de la vida adulta, Jungkook se sentía completamente desprotegido; el contraste era cruel: para el mundo era impecable, fuerte, casi perfecto... pero solo él sabía que no era más que un niño perdido intentando mantenerse en pie.
Cuando llegó a su departamento, por fin se permitió derrumbarse. Lloró hasta quedarse sin aire, sintiendo el vacío cubrirlo por dentro. Ni siquiera el ruido del teléfono podía competir con el eco de las voces que lo perseguían.
"¿Pensabas que te tomaba en serio? Vamos precioso, somos jóvenes; solo queremos divertirnos", dijo Mingyu con aquella sonrisa que no era del todo sincera, mostrando una mueca.
Jungkook aún sostenía las galletas que había horneado para él.
"Ya llevábamos un año conociéndonos... pensé que—"
"La única cosa seria en mi vida es mi lista de polvos y el trabajo", respondió con fastidio. "Si no vamos a seguir teniendo sexo, mejor terminamos aquí".
Dejó dinero en la mesa, como si eso pagara algo más que vergüenza. Se acercó para rozar su mejilla con un beso vacío.
"Una pena. Tan lindo... pero demasiado iluso para mí".
Recordarlo le revolvía el estómago. Veintitrés años y su última relación real había sido a los dieciséis, cuando su autoestima era tan inexistente como un gobierno honesto.
Se levantó y buscó su laptop. Tal vez era una locura, pero solo se le ocurrió una idea que no sonara miserable: llamar a su mejor amigo y aferrarse a algo que no se sintiera como perder.
"¡Al fin das señales de vida, baboso!" gritó Jimin al contestar "¿Por que no respondías mis mensajes? quería preguntarte si-".
"¿Qué te parece Francia y Suiza como vacaciones?" soltó de golpe, mientras ya llenaba datos para los boletos.
Hubo un silencio... seguido de cosas cayendo.
"¿Jim-?"
"¡¿CÓMO SUELTAS ESO ASÍ, JEON JUNGKOOK?! Obviamente quiero ir, pero necesito explicaciones. Y también mira mis mensajes carajo". Suelta un suspiro cuando ve la llamada finalizada y se dirige al chat con Jimin.
Entre quejas y mucho spam se dirige al último mensaje, Italia también entró en la lista.
Vaya sorpresa.
Quizá renunciar por correo había sido una de sus peores decisiones de la semana... pero tenía ahorros para sobrevivir.
Por ahora, necesitaba huir de sí mismo.
KAMU SEDANG MEMBACA
NORMAL|| Taekook
Fiksi Penggemar"Me haces sentir cosas inusuales, y experimento cada una de ellas" Taehyung nunca entendió esa frase hasta que Jungkook apareció en su vida, llenando silenciosamente un vacío que creyó permanente. -Social media con narración -Intento de Slow burn co...
