El espejo que veo me muestra cómo soy. Veo ojos por ojo, boca por diente, cara por cara. Mi mamá me decía que si miro tanto el espejo, es malo; no entendí a qué se refería.
Cada vez que miro el espejo, lo hago a cada rato, y poco después me parece frustrante verme en espejo, En un instante soy yo, pero me desagrada lo que veo, así que aparto la mirada de mi reflejo.
Pasan los días y no me miro en el espejo, ya que parece que el espejo se vuelve en mi contra. Siento que mi reflejo es lo mismo que en el espejo que veo.
