Único

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Wenlang empujó a Gao Ming, y fue detrás de Gao Tu.

Esta equivocado si pensaba que lo dejaría ir tan fácil luego de todos esos días desaparecido. Lo alcanzó antes de que pudiera cerrar la puerta del baño.

Gao Tu lo miró con miedo. Y esa mirada fue peor que recibir un golpe. El omega nunca lo había visto de esa forma, tan desconocida, tan asustado. No solo era miedo, había terror, la mano que descansaba en su vientre, allí, donde estaba su hijo, ahora era protegido con toda la voluntad de Gao Tu. Protegido de él. Y por un momento la seguridad con la que lo había perseguido, tambaleó.

- No...- dio un paso más, y Gao Tu tenía impreso en sus ojos el miedo y pánico que le generaba su acercamiento.

- Gao...

- ¡Alejate! Vas a lastimarlo... vas a lastimarnos...- sus manos cubrían su vientre.

- No... no es verdad...- dijo negando y bloqueando el paso para que Gao Tu no escapara.

- ¡No mientas!- Gao Tu sabía que era el menos indicado para reclamar mentiras y engaños, pero su bebé. Su bebé debía ser protegido, incluso si eso se trataba de su otro padre. Sus ojos no podían retener las lágrimas.

- Te prometo que no, no les haré daño...- Wenlang rogaba, solo necesitaba que Gao Tu cediera un poco. Pero el omega estaba tan alterado, que tuvo que recurrir a sus feromonas tranquilizadoras, nunca lo había hecho por nadie. Pero Gao Tu no era cualquiera, su bebé las necesitaba.

Gao Tu luchó por no ceder, por no perder su voluntad, pero el aroma a iris lo envolvió y le nubló los sentidos. Su cuerpo, cansado y agotado de estar corriendo de un lado a otro, de lo aterrado que estaba cuando su padre mencionó el aborto, no pudo soportarlo más. Cayó inconciente en brazos del alfa clase S.

Wenlang lo cargó, llamó al chofer y salió del restaurante, el auto apareció, acomodó a Gao Tu y maldijo cuando Gao Ming apareció detrás de él.

- Sr. Sheng no hemos hablado del precio por lo del aborto.- mencionó con inquietud.

- De eso me encargo yo.- Wenlang no dijo nada más, subió al auto y dejo al hombre parado en la acera.

Wenlang observaba a Gao Tu. No condujeron a un hotel, tampoco a su casa. Llevó a Gao Tu al hospital. Tuvo el tiempo suficiente de leer un par de artículos sobre la gestación en omegas, y por lo poco que sabía Gao Tu nunca se cuidaba, no comía bien y los malditos supresores, desde que se conocen Gao Tu no había expelido ningun aroma. Hasta hace poco.

- Necesito una revisión completa.- demandó.

- ¿Por qué el paciente viene inconciente?- el doctor preguntó a la vez que revisaba sus signos vitales.

- Tuvo un... un ataque de pánico, y usé mis feromonas para tranquilizarlo...- Wenlang mencionó.

- Los signos son estables.- el médico comentó y lo llevaron a una habitación privada.

- Me preocupa el bebé.- Wenlang dijo.- No supe que más hacer, no quiero que les pase nada...- por primera vez en su vida, estaba avergonzado.

Hicieron exámenes, ecografía, radiografías y todo lo que Wenlang exigió. Los médicos discutían sobre los resultados, Gao Tu había tratado de sobrellevar el embarazo solo, Wenlang no tenía idea de como había estado viviendo después de que lo vio en el hospital, pero se miraba enfermo.

Le explicaron todo. El trastorno de feromonas, la desnutrición, los riesgos del embarazo. El personal de salud que lo atendía casi se asfixia ante la supresión de feromonas cuando mencionaron que lo mejor era interrumpir el embarazo.

Quiero Quedarme || ShenTuHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora