Dariel, heredero ambicioso y prometido ejemplar ante los ojos del reino, toma una decisión cruel para quedarse con las tierras de su futura esposa: enviarla tras la pista del infame payaso del circo errante, un hombre del que solo existen rumores, d...
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Tribu Urkai: tierra de gigantes envueltos en pieles, guardianes del hielo eterno. Pueblo cerrado al extranjero, donde la mayoría de sus habitantes practican antiguas artes de brujería y veneran a un único dios.
Moukar: Un reino bendecido por Sylvarae donde conviven todos los climas bajo un mismo cielo; selvas, desiertos, montañas nevadas y praderas florecen lado a lado. Sus bosques albergan incontables criaturas y plantas de toda clase, mientras sus habitantes, nacidos de innumerables mezclas y linajes, forman un pueblo tan diverso como la propia tierra que habitan.
Aurelionth: una nación de tierras secas donde el desierto consume los horizontes y enormes ciudades de piedra, acero y humo se alzan sobre la arena. Sus habitantes, altos y de rasgos pálidos, han reemplazado la fe por la ciencia y el progreso; no veneran dioses, sino la tecnología, las máquinas y el conocimiento.
Montara: Una nación sin coronas ni reyes, gobernada por la voz de su propio pueblo mediante antiguos consejos y votaciones. Habitada en su mayoría por mujeres y hombres de espíritu apacible, sus ciudades viven alejadas de la guerra y el conflicto. Es una tierra de calma y diversidad, donde múltiples creencias conviven bajo un mismo cielo sin imponerse unas sobre otras.
Eldryss: Una tierra cálida y vibrante donde el aire siempre parece llevar música consigo. Sus habitantes, de ropas ligeras y adornadas con tintes brillantes, dedican su vida a alguna forma de arte: danza, pintura, poesía, teatro o canto; solo los soldados abandonan tales caminos para proteger el reino. Sus calles están cubiertas de telas, flores y murales vivos, y cada celebración parece eterna. Todos veneran a Ravyantra dios del arte, creador de la inspiración, la belleza y las emociones humanas.
Velkarys: un reino de mares grises, bosques helados y montañas cubiertas por niebla, habitado por guerreros de cabellos claros y cuerpos imponentes. Su pueblo venera a dos dioses hermanos: el dios de la protección, guardián de los hogares y juramentos, y el dios de la guerra, señor de la conquista y la sangre derramada. Aunque son temidos por otras naciones, son los únicos capaces de mantener contacto con Orval.
Orval: una inmensa región cubierta por selvas oscuras y árboles interminables, considerada por el resto del mundo más una tribu salvaje que una verdadera nación. Sus habitantes, altos y de presencia imponente, poseen rasgos exóticos y una belleza feroz que muchos consideran hipnótica. Cubren sus cuerpos con pinturas rituales, colmillos, jade y pieles de animales, viviendo ocultos entre la maleza. Únicamente mantienen contacto con los guerreros de Velkarys. Son conocidos como los más crueles y sanguinarios de todas las tierras; pocos se atreven a cruzar sus fronteras, y quienes lo hacen rara vez regresan. No siguen a un solo dios, sino a innumerables deidades antiguas relacionadas con la caza, la muerte, la luna, el sol, la guerra y las bestias del bosque.