01

23 6 1
                                        

El reloj de la cafetería marcaba las 7:45 pm cuando Sunoo terminó de limpiar la última mesa. Se quitó el delantal con un suspiro dramático y sacó su teléfono. Como era de esperar, ya tenía tres mensajes de Sunghoon.

Hoonie (19:12):
Ya salí. Estoy muerto.

¿Me esperas o te recojo?

Sunoo-ya... tengo hambre y nadie me preparó almuerzo hoy 😔

Sunoo sonrió como idiota y tecleó rápido.

Sunoo (19:40):
Quién te manda a no recordármelo, tonto. Te espero en la puerta de tu edificio en 15 min. Traje cena.

Guardó el celular y murmuró para sí mismo:
-Como si fuera a dejarte comer porquerías de la empresa...

Quince minutos después, Sunghoon salía del edificio corporativo con la corbata floja y el cabello un poco revuelto. En cuanto vio a Sunoo sentado en la banca de siempre, su cara seria de "oficinista cansado" se transformó en una sonrisa.

-Ah, por fin -dijo Sunghoon acercándose-. Pensé que me ibas a dejar morir de hambre.

Sunoo se levantó y le entregó la bolsa térmica que había preparado en la cafetería.

-Kimchi jjigae, arroz y tu café favorito. Y no, no te dejé morir. ¿Quién te va a aguantar si no soy yo?

Sunghoon abrió la bolsa y olió con los ojos cerrados.

-Eres un ángel. Un ángel controlador, pero ángel.

Caminaron juntos hacia el departamento de Sunghoon (que quedaba a solo tres estaciones). Era rutina. Lunes a viernes: Sunoo terminaba su turno, iba por Sunghoon, cenaban juntos, veían alguna serie y Sunoo se quedaba a dormir en el sofá de la sala "porque es tarde para volver". Los fines de semana era al revés: Sunghoon iba a la cafetería a "ayudar" (molestar) y terminaban en el pequeño departamento de Sunoo.

Mientras caminaban, Sunoo le quitó el celular a Sunghoon sin pedir permiso.

-Dame. Revisión rutinaria.

Sunghoon ni siquiera protestó.
-¿Otra vez? Ya te dije que no hablo con nadie.

-Uno nunca sabe -murmuró Sunoo mientras deslizaba el dedo por los chats-. ¿Quién es esta "Yujin de Contabilidad" que te mandó un meme a las 3:53 pm?

-Es una compañera. Solo mandó un meme del gato que se parece al que vimos el otro día.

Sunoo entrecerró los ojos.

-Mm. Borrar chat.

-Sunoo...

-Bórralo o le mando un mensaje desde tu teléfono diciendo que estás comprometido.

Sunghoon soltó una carcajada y le revolvió el cabello.

-Eres imposible. ¿Comprometido con quién?

-Conmigo, obvio -respondió Sunoo como si fuera lo más lógico del mundo-. Llevamos seis años juntos de amistad.

-Seis años teniendome de rehén.

-Exacto. Por eso somos fieles a nuestra gran amistad-Sunoo le devolvió el teléfono con una sonrisita triunfante-. Listo. Chat borrado. ¡Buen chico!

Llegaron al departamento. Sunghoon abrió la puerta y Sunoo entró como si fuera su propia casa. Se quitó los zapatos, puso la cena en la mesa baja y encendió la tele.

-Hoy toca ver esa serie de zombies que te gusta -anunció Sunoo-. Pero si te duermes encima de mí otra vez, te cobro renta.

Sunghoon se dejó caer en el sofá con un gemido de placer al probar la comida.
-Dios, qué rico. ¿Cómo haces para que todo te quede tan bueno?

-Talento natural y amor -dijo Sunoo sentándose a su lado, pegado a él como siempre-. Come rápido que se enfría.

Comieron en silencio cómodo durante un rato, con los hombros tocándose. Sunghoon de repente habló:

-Oye... hoy en el trabajo los hyungs me estuvieron molestando otra vez.

-¿Sobre qué? -preguntó Sunoo, alerta.

-Que ya tengo 24 años y nunca he tenido novia. Que parezco monje. Que debería salir con alguien.

Sunoo se quedó quieto, pero mantuvo la voz ligera.

-¿Y qué les dijiste?

-Que no me interesa ahora mismo. Que estoy bien así.

Sunoo sonrió satisfecho y le limpió una manchita de salsa de la comisura de los labios con el dedo.

-Bien. Porque las chicas de tu oficina seguro son interesadas. O feas. O las dos.

Sunghoon rio.

-No las conoces.

-No necesito conocerlas. Ninguna te va a tratar mejor que yo -Sunoo se recostó contra su hombro-. ¿Verdad?

Sunghoon lo miró de reojo, esa mirada suave que siempre tenía cuando Sunoo se ponía así.

-Verdad.

Después de comer, Sunghoon lavó los platos mientras Sunoo elegía la serie. Se acomodaron en el sofá: Sunghoon sentado normalmente, Sunoo prácticamente encima de él con la cabeza en su pecho, tapados con la misma manta de siempre.

A mitad del capítulo, Sunghoon habló bajito:

-Sunoo.

-¿Hm?

-¿No te da curiosidad... cómo sería tener una cita de verdad? Con alguien.

Sunoo se tensó un segundo, pero disimuló con una risa.

-¿Para qué? Ya tengo citas de amigos contigo todos los días. Vamos al cine, al parque, a comer ramen a las 2 am... ¿qué más quieres?

Sunghoon se quedó callado un momento. Luego sonrió y le pasó el brazo por los hombros, acercándolo más.

-Tienes razón. Esto es mejor.

Sunoo cerró los ojos, contento. Pero por dentro una vocecita incómoda empezó a susurrar.

¿Y si algún día sí quiere probar?

Se sacudió el pensamiento y abrazó más fuerte la cintura de Sunghoon.

-Oye, Hoonie.

-¿Sí?

-Mañana es sábado. ¿Salida de amigos?

Sunghoon sonrió contra su cabello.
-Claro. Como siempre.

Sunoo levantó la cara y lo miró desde abajo.
-Y nada de contestar mensajes de chicas de Contabilidad.

-Entendido, jefe -bromeó Sunghoon, y le dio un toquecito en la nariz.

Ninguno de los dos dijo nada más. La tele seguía sonando, pero ellos solo prestaban atención al calor del otro. Como siempre. Como desde hacía años.

Boy-friend ✦ SUNSUNStories to obsess over. Discover now