No sé exactamente en qué momento empezó todo.
A veces pienso que fue cuando todo estaba en calma.
Cuando mi mundo era predecible, seguro... incluso un poco aburrido.
Yo ya sabía lo que sentía.
O al menos eso creía.
Hasta que llegó él.
No hizo falta mucho.
No fue un gran momento ni una escena perfecta.
Fue algo más simple... y mucho más peligroso.
Fue la forma en la que me miró.
La forma en la que todo dejó de sentirse suficiente.
Y entonces entendí algo que nadie te advierte:
Que la paz también puede romperse.
Que lo seguro no siempre se queda.
Y que a veces, el caos... se siente demasiado bien como para ignorarlo.
Yo no estaba buscando nada.
No quería perder lo que ya tenía.
Pero hay decisiones que no se sienten como decisiones.
Solo pasan.
Y cuando quise darme cuenta, ya no era la misma.
Dicen que el amor debería ser claro, fácil... correcto.
Pero nadie habla de lo que pasa cuando no lo es.
Cuando lo que te hace bien ya no te alcanza,
y lo que te destruye... es lo único que te hace sentir viva.
Esta no es una historia sobre elegir bien.
Ni sobre hacer lo correcto.
Es la historia de cómo todo puede romperse...
incluso cuando parecía estar en su lugar.
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Entre dos formas de romperme
RomanceAnnie creía que ya sabía lo que era amar. Todo era tranquilo, seguro... incluso perfecto. Hasta que dejó de ser suficiente. A veces, no es que busqués perderlo todo. Es que aparece alguien que te hace cuestionarlo todo. Y entonces tenés que elegir: ...
