Cuenta la leyenda que hace más de un milenio, el cielo y la tierra entraron en un gran conflicto.
El carmesí tiñó el azul cielo, rayos chocaban con la tierra creando cráteres que daban paso a la llegada de los demonios que enfrentarían a los guardianes del cielo.
Y entre todo aquel caos, dos figuras daban a destacar. El líder de la oscuridad y la encarnación de la Luz.
El resultado de su batalla definiría el destino del mundo por siglos y aquella carga que sus hombros sostenían era lo que hacía de aquella pelea la cúspide del desastre.
De un solo estallido de poder se escuchó un rugido y el resplandor de una flecha plateada se había empañando de un rojo espesor.
El rey demonio cayó tras la flecha que la hermosa querubín había lanzado y una fila de demonios se alzó en el cielo con el dese de vengar a su líder.
En segundos, solo se escuchó un agudo grito y todo aquello se iluminó por un gran resplandor que arrasó con la oscuridad.
La tierra había vuelto a la normalidad, el cielo recuperó su color, los demonios habían desaparecido quedando solo su recuerdo y la flecha que acabó con su líder como prueba de lo que pasó algún día.
Sin embargo, tras salvar este mundo se tuvo que pagar un precio, aquel hermoso paladín que nos salvó quedó petrificada en medio de lo que fue el caos, pero al igual que sus hazañas y su corazón, la estatua de gran tamaño que quedó de ella se convirtió en un símbolo , quien ahora es conocida como “la gran deidad “ respetada por todos por los siguientes siglos.
BINABASA MO ANG
El Gris del alma
FantasyHace más de un milenio ocurrió la gran guerra de los dos mundos, dejando grandes repercusiones en esta. Zaen, un joven de 19 años, quien tiene una gran admiración y curiosidad por lo ocurrido hace tiempo, camina por el mundo mientras se redescubre...
