El despertar del experimento 1309

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​El mundo de Katherine no nació entre sábanas de algodón, sino entre el zumbido eléctrico de una incubadora y el frío estéril de un laboratorio. Para la compañía SHIC, ella no era un milagro, era una estadística: el Experimento 1309. Su llegada al mundo aquel sábado de septiembre de 2007, a la 1:32 p.m., fue el resultado de una obsesión que Samuel Scott Harrison había cultivado sobre una montaña de fracasos y gritos ahogados en celdas reforzadas.


​Samuel, un hombre cuya curiosidad científica se había podrido hasta convertirse en una monstruosidad pura, la observaba a través del cristal de la pecera tecnológica que simulaba un vientre. Para él, Katherine —bautizada así en honor a una tragedia pasada— no era una hija, sino una combinación de ADN felino y humano que finalmente parecía "funcionar".​El crecimiento de la pequeña fue un proceso lento y doloroso. Mientras otros niños de tres años corrían y hablaban, ella apenas conservaba la fragilidad de un bebé de un año. Fue criada bajo una manipulación emocional constante; Samuel la trataba como a una hija solo para estudiar sus reacciones, mientras que en las sombras, la sometía a inyecciones constantes que fracturaban su naturaleza. De ese dolor nacieron sus dones: la capacidad de multiplicarse, una adaptación ambiental inquietante y el don de curar a otros a costa de absorber ella misma una parte del sufrimiento ajeno.​Pero el destino de cristal de la compañía SHIC terminó por romperse.​A sus diez años, con una apariencia que apenas alcanzaba los ocho, el estruendo de las bombas reemplazó al de las máquinas. El complejo fue evacuado y destruido en un intento desesperado por borrar las pruebas de años de horror. En medio del caos y el humo, los instintos de Katherine tomaron el control. No esperó a ser rescatada ni trasladada; simplemente huyó. Corrió hacia la libertad vistiendo únicamente una bata azul y abrazando contra su pecho un peluche magullado, su único consuelo en un mundo que no conocía.------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------Tras huir del infierno de SHIC, Katherine no conocía otra cosa que el asfalto. Sin un hogar al cual volver, vagó por las calles durante Semanas, sobreviviendo como una sombra. Aprendió a pedir comida con la mirada y a escapar de gente extraña trepando a los tejados con una agilidad sobrehumana. Sus noches las pasaba ovillada en cajas de cartón escondidas en callejones oscuros, soñando con una calidez que apenas recordaba.​A veces, cuando alguien le lanzaba un trozo de pan, una pequeña chispa de alegría iluminaba su rostro, pero nadie quería adoptarla. La gente veía a una niña extraña, una "niña-neko" que no encajaba en su mundo. Katherine solo quería un hogar... pero su realidad era muy distinta.


​—Prrr... parece que va a llover... —murmuró Katto, mirando al cielo con las orejas gachas—. ¡Oh, no! ¡Agua no!


El cielo se oscureció de golpe, como si el destino quisiera recordarle su soledad. Katto se refugió inútilmente en una gran caja de cartón en el fondo del callejón mientras las primeras gotas empezaban a caer. Al principio, el refugio funcionó, pero al pasar las horas y entrar la noche, la tormenta se volvió implacable. El agua comenzó a filtrarse por las uniones del cartón, empapando la bata azul de la pequeña.


​Desesperada, Katto intentó tapar las fugas con sus manos pequeñas, pero solo logró salpicarse más. El pánico, ese viejo conocido de los laboratorios, regresó con fuerza. Sintiéndose atrapada y sola, comenzó a maullar y a llorar con el corazón roto, como la niña de ocho años que aparentaba ser...


​En ese preciso momento, unos pasos rítmicos rompieron el sonido de la lluvia. A pocos metros, un chico de unos dieciséis años caminaba por el callejón. Llevaba un paraguas oscuro y una bolsa de despensa, dirigiéndose a su casa tras una larga jornada, cuando el sollozo de la pequeña lo detuvo en seco. Danny buscó con la mirada hasta encontrar el origen del llanto: una caja deshecha y dos ojos brillantes llenos de miedo.

▻Cadenas de Sangre◅Stories to obsess over. Discover now