Capítulo 1: Examen

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Bueno, aquí esta, mi primera historia original, no entretengo mucho, solo espero que os guste y la disfrutéis, así que, ¡Let's go!

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Era una noche estrellada, el cielo despejado de nubes mostraba las estrellas, Daniel lo observaba tumbado en el césped de su patio trasero, intentando mantener la calma, mañana era el gran día, el día del examen para aplicar al Departamento de Fenómenos Elementales Aplicados, en la Universidad Central de Estudios Avanzados, la más prestigiosa de Madrid, quizás incluso de toda España, había pocas que tuvieran el departamento elemental tan desarrollado, por eso mismo le aterraba, sus notas eran buenas, sabía que podía entrar, pero si su afinidad elemental era inferior... no queria ni pensar en eso. Lo que más le jodía es que ni siquiera aun que ya había cumplido dieciocho había mostrado ningun rasgo especial, joder, Alex tenía los ojos amarillos, casi blancos, desde los dieciséis, signo de su afinidad con el elemento Luz, mientras que Hugo se hizo incluso más rubio y los ojos amarillos aparecieron a los diecisiete para más inri, que quedase bien claro que su elemento era la Electricidad, ¿pero él? Daniel no tenía nada especial...

La luz del sol le despertó a la mañana siguiente, ni siquiera recordaba haber cerrado los ojos, pero en algun punto de la noche tuvo que hacerlo, se levantó del suelo gruñendo, Miko, su perro le miraba desde el porche con curiosidad, sin energía para levantarse, Daniel acaricio al anciano perro al pasar y entrar en la cocina, su padre bajaba justo las escaleras.

–¿Te has pasado la noche fuera? – Antonio Morales, el hombre más directo del mundo. -Te hemos dicho miles de veces que no debes hacerlo, Miko no duerme dentro de la casa, cada uno tiene su lugar, ¿o le darás tu cama al perro? – Y el más inflexible en cuanto a las reglas...
– Me dormí sin querer. – Respondió Daniel mientras sacaba su taza de la encimera, se sirvió un vaso de leche que calentó en el microondas hasta que estuviera templada, ni muy caliente ni muy fría, en la temperatura media.

El hombre bufo, pero no discutió, aunque era un hombre duro entendía el nerviosismo de su hijo, se preparó su café en silencio mientras Daniel saco un par de cruasanes de la bolsa que tenían para desayunar, el joven se fijó en el reloj de pared, las seis de la mañana, dos horas para el examen...

Ambos desayunaron sin intercambiar palabras hasta que se empezó a escuchar ruido desde el segundo piso, hasta que como un torbellino llego Lucia hasta la cocina, abrazando inmediatamente a su hermano mayor

– ¡Dani! ¡Es hoy! ¿Emocionado? ¡Yo lo estoy! ¡Mi hermano al fin demostrara que es el mejor! – La joven gritaba con entusiasmo, haciendo reír a los dos hombres.
– Sí, estoy... emocionado, un poco nervioso, espero hacerlo bien... – Contesto con media sonrisa.
– ¿Hacerlo bien? – Inclino la cabeza extrañada – Pero serás el mejor ¡Puedes usar todos los elementos! No hay nadie que pueda superar eso. – Declaro con fuerza, como si fuese tan obvio como respirar.

Daniel suspiro, revolviéndole el pelo a su hermana cuando escucho el timbre tres veces seguidas, su padre rodo los ojos mientras él tomaba las llaves de coche y fue a abrir la puerta, Hugo le esperaba con una sonrisa.

– ¿Listo? Tengo ya el plan para que puedas aparcar correctamente, tenemos una salida de metro cerca de la universidad, así que en vez de ir a aparcar allí cerca vamos a un metro cercano donde habrá más espacio para poder aparcar, bajamos y en una o quizás dos paradas estamos allí, buen plan ¿no? – Soltó la verborrea sin respirar.
Daniel suspiro. – Buenos días, sí, es un buen plan, deja que suba a por mí bono. -

Daniel se giró para subir por las escaleras cuando vio a su madre bajando, la mujer llevaba en la mano la tarjeta roja y se la dio a su hijo para luego mirar a Hugo.

Primer curso (Equilibrio)Where stories live. Discover now