El destello cenceneante del sol me molesta, mis ojos azules son delicados. La tez pálida se sonroja rápidamente cuando escucho su voz, noto cómo las manos comienzan a temblar y mi cuerpo responde de una manera extraña, ¿Por qué estoy ansiosa? Me duele el pecho, el vacío en el corazón casi podría tumbarme sin esfuerzo, no lo entiendo.
Camino hacia el pasillo y allí está, Caleb, un chico de ojos marrones preciosos, una sonrisa que aunque no le gusta, para mí siempre fue perfecta, alto y fuerte. Aún recuerdo el tacto con su piel, el sonido de su corazón latiendo arrítmicamente cada vez que posaba mi cabeza sobre su pecho. Es la tierra en que debí quedarme pero de la cual decidí huir como un río desembocando en el mar, dejando atrás un pasto verde, que a su paso va marchitando.
La puerta se cierra y la voz de otra mujer hace eco en la entrada, sus manos están enlazadas, no es la mía.
Sus risas casi pueden matarme...
—¿Qué haces aquí, Caleb?
Se gira a mirarme, ella también lo hace y se apoya más en él.
—Haze, venía a decirte que he vuelto a enamorarme, es una chica maravillosa, es buena, leal y está sanando todo lo que contigo fue destrucción.
Aquellas palabras consiguieron destruir el último haz de vida que me mantenía en pie, lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas.
—Por qué con ella, sabes que ha pasado mucho tiempo, no soy esa chica que recuerdas, podemos hacerlo bien esta vez.
—Lo siento Haze.
Me acerco a él descontrolada, mis manos empuñadas se posan sobre su pecho y mi cuerpo muestra rendición, necesito despertar.
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Parte II.Prisionero.
—Cariño, tenemos que limpiar la casa antes de que lleguen tus padres.
—No hace falta, tranquila.
—Pero hay que dejarla como ellos lo hicieron, voy a barrer.
—Cariño, mírame, no hace falta ya, hace mucho que ellos volvieron y en realidad no estamos aquí.
Un escalofrío recorrió mi cuerpo, al mirar al suelo todo era polvo, Caleb se desvaneció, seguí mirando la sala, todo se veía gris, con neblina, ¿Acaso estoy en un recuerdo? ¿Cómo me he metido aquí?
—¿Caleb, dónde estás? No tiene gracia, me estoy asustando, vuelve.
El polvo empezó a crear un remolino, pero no había viento capaz de crearlo, fue entonces cuando me desvanecí.
Poco a poco empecé a comprender lo que estaba sucediendo, no soy más sino que una viajera del tiempo, siempre buscando al que fue su verdadero amor, pero... ¿Por qué nunca me mantengo en un recuerdo feliz?
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Parte III. Malditos.
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Malditos
RomanceHaze y Caleb, se encontrarán reiteradas veces en el tiempo, ¿el agua será capaz de hacer florecer a la tierra o erosionarla por los siglos de los siglos?
