La noche había caído sobre la ciudad como un manto de terciopelo negro, y dentro de la suite presidencial del hotel más exclusivo de la ciudad, el lujo se desplegaba en cada rincón: desde los cortinajes de seda hasta la cama con sábanas de mil hilos que ahora soportaban el peso de dos cuerpos entrelazados.
El aroma a piel caliente y sexo impregnaba el ambiente. (T/N) sentía la carne de Ariana ceder y aferrarse a ella con desesperación, sus uñas arañando la espalda mientras (T/N) la penetraba con una fuerza que hacía crujir la cama. Sus manos, fuertes y posesivas, sujetaban las caderas de ella con un agarre que dejaría moretones por la mañana, marcando el territorio que temporalmente le pertenecía.
—No te detengas... Por favor... —jadeaba Ariana, su voz quebrada por la excitación, el sudor perlado en su frente mientras arqueaba la espalda para recibirlo más profundo—. No te separes de mí...
El ritmo era frenético, desenfrenado, una mezcla de culpa y placer que se condensaba en cada embestida. (T/N) sentía la tensión acumularse en su base, ese punto de no retorno que se acercaba inexorable. La miró directamente a los ojos, vidriosos por la lujuria, y en ese instante decidió obedecer el ruego de ella.
—Voy a... —intentó advertir, pero ella ya lo sabía.
—Dentro... Quiero sentirte...
La liberación llegó como una ola devastadora. (T/N) se hundió hasta el fondo, sus músculos tensándose en espasmos incontrolables mientras vaciaba todo dentro de ella, cumpliendo la promesa tácita de permanencia que ella había exigido. Ariana gimió, sus piernas envolviendo su cintura con fuerza, como si intentara retener cada gota, cada segundo de esa conexión ilícita.
El silencio posterior fue denso, cargado de la realidad que ambas habían evadido durante esos minutos de delirio. (T/N) se desplomó a su lado, el pecho agitado, la mente comenzando a asomarse por los bordes de la claridad post-orgásmica.
Ariana se levantó sin decir una palabra, envolviéndose en una de las batas de felpa blanca que el hotel proporcionaba. Sus pasos fueron suaves hacia el baño, la puerta cerrándose con un clic que sonó demasiado fuerte en la quietud de la habitación.
(T/N) permaneció tendida sobre las sábanas revueltas, el cuerpo aún zumbando pero la conciencia ya martilleando con insistencia. Alcanzó su teléfono entre la ropa dispersa sobre la silla cercana, la pantalla iluminando su rostro con una luz fría que contrastaba con el calor residual del encuentro.
Desbloqueó el dispositivo y abrió la conversación con Madison. Su esposa. La mujer que en ese momento probablemente estaba en casa, confiada, leal, ignorante de la traición que acababa de consumarse a kilómetros de distancia.
*Hola Madison. Llegaré tarde —escribió, los dedos moviéndose con una mecanicidad que ocultaba el remordimiento—. La reunión con los asesores se está extendiendo más de lo previsto. No me esperes despierta. Te amo.*
Envió el mensaje y dejó el teléfono boca abajo sobre la mesa de noche, como si pudiera esconder la mentira que ha ido construyendo. Ariana regresó del baño con el cabello aún húmedo en las puntas. La bata blanca apenas rozaba sus rodillas, y el vapor que escapaba tras ella disipó poco a poco el ambiente cargado que había quedado en la habitación.
Encontró a (T/N) sentada sobre el borde de la cama, ya vestida con el pantalón del traje, la camisa todavía desabotonada. Tenía la mirada perdida en las luces de la ciudad que se extendían más allá del ventanal.
Sin decir nada, Ariana se acercó. Dejó caer la bata sobre una silla cercana, tomó una manta de la cama y se envolvió en ella antes de acomodarse a su lado. Apoyó la cabeza sobre su pecho, escuchando el ritmo pausado de su corazón.
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One-Shots | Ariana Grande y Tú
FanfictionOne Shots de Ariana Grande (con T/N - G!P) El contenido de cada OS será variado. Espero lo disfruten :).
