Capítulo 1

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—Nicolas Casalegno estuvo aquí...

Esto no puede ser posible, se llevaron a mis hijos solo los deje solos unos malditos minutos maldita sea.

Siempre se supo que Nicolás aún no había pisado terreno Americano, pero el vino personalmente a llevarse mis hijos.

Todo fue tan rápido hace unos minutos estaba con ellos intento dormir los y que asegurándome que estén bien.

—No puede ser... Definitivamente tengo que llamar a Lisaily Rinaldi, esto se salió de control—Busco mi teléfono desesperado pero la mano de mi padre me detiene.

—Estas seguro de esto Alex—Lo miro esperando una respuesta.

—Si estoy más que seguro ella es la única que a tenido contacto con Nicolás, es la única que nos puede ayudar.

—Hey hey hey espera, ni creas que voy a dejar que una extraña valla a buscar a mis hijos—Me acerco molesta—Ademas esto es tu maldita culpa por haber estado con tus malditos escándalos—Suspiro pesadamente—Si no uviera sido por eso uviera estado con mis hijos en el momento que se los llevaron!!!-Grito alterada y lo empujó.

—Ya vasta, Vanesa cálmate con gritos y empujones no vamos a solucionar nada, relájate esto se va a resolver—Alejo a Vanesa de Alex antes de que esto empeore—Alex llama a Lisaily.

—Ya les dije que no voy a permitir que ella ande buscando a mis hijos solo por que si—Intento soltarme del agarre de Manuel, lágrimas salen de mis ojos.

—Vanesa mi amor—Intento que mi voz suene lo más suave posible—Es necesario que hable con ella—Me acerco a ella y tomo con suavidad su rostro entre mis manos—Se que es díficil y a estas alturas desconfíes de todos pero es la única manera—Dejo un pequeño beso en sus labios—Calmate que esto se va a resolver cariño.

Suspiro agotada-Bueno.... Si tu lo dices—Susurro secandome las lágrimas.

Alex llámala, voy a llevar a Vanesa a la habitación—Jalo suavemente el brazo de Vanesa para llevarla.

Alex...

Busco el número de Lisaily y empiezo a marcarle... A los 4 tonos contesta.

En la llamada...

—Hola mi amor—Susurro y me aseguro que mi padre no me escuche.

—Hola cariño paso algo.

—Si, el imbecil de Nicolás acaba de secuestrar a mis hijos, pensé que ese imbecil no había pisado el territorio Americano.

—Entiendo... Voy para allá así lo llamo, no debe estar muy lejos debe de estar aún en el pais, y corrección mis hijos también prontamente seré su madre legal. Adiós.

—Adios.

Cuelgo la llamada...

Me siento pesadamente en el sofá  pensando en lo que voy hacer realmente, espero y esté secuestro no sea por lo que pasó hace años con la madre de Nicolás.

Si es así no podré recuperar a mis hijos y este plan no se llevará a cabo, y es lo que realmente me asusta.

Fui sacado de mis pensamientos al escuchar como mi padre baja las escaleras y se acerca a mí.

—Ya se ha dormido, tuve que darle una pastilla para dormir esta muy alterada—Me siento a su lado—Y dime, ¿pudiste hablar con Lisaily?

—Si, ella ya viene para acá—Lo miro de reojo.

—Perfecto, ahora tengo que ver cómo voy a arreglar todo este desastre no puedo dejar la casa sola en este estado—Susurro mientras saco el teléfono de mi bolsillo.

Choque de Polos Where stories live. Discover now