EL MUNDO QUE NO DEBERÍA EXISTIR

14 1 3
                                        


El primer sonido que Kael escuchó no fue un grito.

Fue una gota.

Una…
Dos…
Tres…

El eco húmedo perforaba el silencio como si el lugar entero respirara lentamente.

No recordaba haber cerrado los ojos.

Pero al abrirlos, supo de inmediato que algo estaba mal.

El techo sobre él era de piedra, irregular, cubierto de vetas oscuras que parecían moverse cuando no las miraba directamente. El aire era frío, denso, con ese olor metálico que solo existe en lugares demasiado antiguos… o demasiado olvidados.

Kael no se movió.

No por miedo.

Sino porque su cuerpo no reconocía el mundo.

— …¿Qué…?

Su voz sonó extraña. Pequeña. Tragada por la oscuridad.

Se incorporó lentamente. Cada músculo protestó como si hubiese dormido durante días… o siglos. Bajo sus manos no había suelo de concreto, ni madera, ni nada remotamente familiar.

Solo roca.

Roca viva.

Entonces lo notó.

No había cielo.

No había ventanas.

No había nada que indicara un “afuera”.

Solo un corredor de piedra extendiéndose frente a él, tragado por sombras imposibles. Antorchas incrustadas en los muros ardían con una llama pálida, casi enferma, que no danzaba como el fuego normal.

La luz no iluminaba.

Solo revelaba.

Kael frunció el ceño.

Su mente intentaba encajar piezas que no existían.

Lo último que recordaba era…

…

Nada.

Ni accidente.
Ni sueño.
Ni transición.

Solo un vacío incómodo donde debería haber recuerdos.

Un escalofrío recorrió su espalda.

Y en ese instante ocurrió.

Frente a sus ojos, sin aviso, el aire se rasgó.

No apareció una pantalla.

No fue magia brillante.

Fue una fractura en la realidad, una distorsión que parecía incorrecta a nivel instintivo. Como si el mundo hubiese sido mal renderizado.

Símbolos desconocidos comenzaron a formarse.

No estaban escritos.

Se imponían.

INDIVIDUO DETECTADO
ANOMALÍA CONFIRMADA

ASIGNACIÓN DE EXISTENCIA…

Kael retrocedió bruscamente.

El corazón golpeaba su pecho con violencia.

— ¿Qué demonios es esto…?

Las palabras cambiaron.

Se reorganizaron.

Como si algo estuviera decidiendo.

NOMBRE IDENTIFICADO: KAEL
ESTADO: REENCARNADO

MUNDO: VELKRIA

El aire se volvió más frío.

Más pesado.

La palabra resonó dentro de su cabeza, no en sus oídos.

Velkria.

No significaba nada.

Pero su cuerpo reaccionó como si debería significarlo todo.

UBICACIÓN ACTUAL: ESTRUCTURA SUBTERRÁNEA
CLASIFICACIÓN: MAZMORRA

El silencio murió.

Algo se movió en la oscuridad del corredor.

Un sonido imposible de ubicar.
Demasiado irregular para ser viento.
Demasiado húmedo para ser piedra.

Kael se quedó inmóvil.

La antorcha más cercana parpadeó.

No.

No parpadeó.

La sombra detrás de ella se retorció.

Y entonces, por primera vez desde que despertó, Kael comprendió algo con absoluta claridad:

No estaba soñando.

No estaba muerto.

Y definitivamente…

No estaba solo.

La leyenda de VelkriaStories to obsess over. Discover now