Era un sábado por la noche, Manuel se terminaba de poner perfume y se miraba por ultima vez al espejo, se acomodo el cuello de la camisa, Santiago le gritaba que se apurara, como siempre ya estaban llegando tarde.
Fue hasta donde estaba su grupo de amigos y pidió perdón, bajaron del apartamento y fueron en el auto de Balza. Manuel iba en una ventana mirando para afuera pensado un poco en la noche, no le tenia mucha esperanza.
Luego de un rato llegaron al lugar de la fiesta, un lugar bastante normal, al ser tarde no había gente en la puerta haciendo fila. Al entrar fueron directo a la mesa que reservaron y Manuel pidió un aperol, sus amigos todavía no iban a ir a la pista.
Paso un rato en la mesa hasta que fue quedando solo, sus amigos se fueron yendo con alguna que otra mina, suspiro y agarro su vaso con intención de ir a la pista. Se hizo un poco de paso y quedo bastante metido en la pista.
Después de que varias chicas se le acercaran para bailar juntos o para chapar, empezó a sonar una canción rara para una fiesta pero como no conocía el lugar no le importo, bailo como pudo.
all the things she said
running through my head
Se le había pegado una morocha bastante linda sin mentir pero no estaba nada interesado, seguía bailando pero sentía una mirada fija en el, cuando levanta la vista lo ve.
Ve a Lautaro.
Ve a ese rubio, parado frente a el pero lejos a la vez, vestido con una chomba beige y un pantalón claro, con su pelo rubio revuelto y los cachetes rojos del alcohol pero con los ojos fijos en el, en la chica a su lado.
nobody else, so we can be free
nobody else, so we can be free
Quiere ir corriendo a el pero su cuerpo se lo impide, se queda quieto mirándolo, esperando alguna reacción de su parte y o alguna reacción de el mismo. Lo único que se limita a hacer es a moverse de la morocha que estaba a su lado.
Lautaro camina hacia a él suavemente sin dejar de mirarlo hasta quedar tan cerca que sus respiraciones chocaban, habia dejado de existir la fiesta alrededor de ellos.
— Tanto tiempo Merlo — Le dice el rubio al oído al contrario, tensándolo apenas.
— Siempre es lindo verte Moschini — Sonríe el tatuado mientras le responde al rubio.
Con sus miradas decían todo lo que no se atrevían a hablar, no era un reencuentro normal, nada en su relación era normal, el no hablarse por meses pero seguir deseándose con la misma intensidad. Cada encuentro era salvaje.
Manuel no la penso ni un segundo mas en pegar al rubio a el desde la cintura para besarlo desesperado. El contrario no dudo en pasar sus brazos por el cuello del otro siguiendo el ritmo del beso.
Sus lenguas recorrían lugares que ya conocían pero que deseaban cada día separados, se conocían de una manera que pocos lo hacían, no importa a quien tuvieran al lado no iban a complementar de la misma manera.
La falta de aire ya estaba presente y se tuvieron que separar obligados, los ojos esmeralda de Manuel no podían dejar de ver al rubio, todo de el.
— Cada vez que nos vemos estas mas puto Merlo — Dijo el rubio al notar que el otro no lo podía dejar de ver casi embobado.
— Cada vez que nos vemos te pones mas lindo es de no creer — Susurra el morocho como si alguien los fuera a escuchar.
El rubio le golpea suavemente en el pecho mientras se ríe nervioso, amaba que el mas alto lo pusiera nervioso, muy pocos lo lograban.
Se dieron cuenta que ya estaban molestando en el medio de la pista quietos así que decidieron irse a uno de los sillones de la fiesta.
Manuel se sentó primero e hizo que Lautaro se le sentara arriba, se miraron con ganas de comerse y no tardaron en volver a besarse desaforadamente.
Los besos del rubio fueron bajando por la mandíbula marcada de Manuel hasta su cuello tatuado, empezó dando algunos besos hasta dejar marcas de sus mordidas. Manuel totalmente encantado le dejaba mas fácil el acceso a su cuello mientras que con sus manos recorría la espalda de Lautaro, sus anillos fríos le dieron escalofríos.
— Si te gustara que te miren que venis con la camisa toda abierta — Lautaro se rio ante su propio comentario.
— Es para que los putos como vos me miren — El tatuado se acerca mas a Lautaro al cuerpo.
— Que lastima que solo yo caigo en vos, gato — Sabia que ese apodo irritaba a Manuel, por eso era su favorito.
Manuel revolea los ojos para finalmente mirar mal a Lautaro, este se ríe y se le acerca al oído para susurrarle.
— Sos el gato mas lindo de argentina, y mío — Acto seguido le muerde el lóbulo de la oreja y lo sigue besando con la misma intensidad.
Manuel baja sus manos a la cadera de Lautaro y las aprieta bastante fuerte, el rubio para salir de ese agarre empieza a moverse lentamente en el regazo del otro.
El morocho le lanza una mirada de odio y tira la cabeza para atrás dejando salir un suspiro pesado. El rubio lo agarra del cuello para que lo mire y seguir besándolo. Al ver que bajo el agarre se dejo de mover, tampoco es que iban a coger en el sillón de la fiesta.
— Te pones loquito con nada Merlo — Le dice en burla el de ojos marrones.
— Te voy a matar Moschini — Responde el
morocho con los ojos cerrados.
Se seguían besando hasta que el celular de Manuel empieza a sonar, Santiago lo estaba llamando.
— Manuel donde estas? Veni a la puerta que nos vamos, Facundo quebró y Balza se quiere ir — Dice Santiago.
— Voy Santi, espérenme 5 — Le cortó la llamada para besar por ultima vez a ese rubio deseado.
Se siguieron besando hasta que Manuel se separo y se levanto del sillón resoplando un poco. No quería irse.
— No resoples Merlo, ya nos vamos a encontrar de vuelta, siempre lo hacemos, o no? — Dice con un poco de maldad el rubio mientras apoya una de sus manos en la mejilla de Manuel.
— Eso espero Moschini, nos vemos en la próxima —
Le dedica una ultima sonrisa antes de ir hasta la puerta donde su grupo de amigos lo esperaba para irse, Santiago le preguntaba donde había estado y porque había tardado tanto. El se limitaba a responder con los hombros.
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holii, este es mi primer ficc, si les gusto diganmeee
espero q les haya gustado🫰🏻
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all the things she said || mernoski
RomanceLautaro y Manuel coinciden en una fiesta.
