Paso 1

14 3 6
                                        

Glamrock Freddy lo llamaban, pero su verdadero nombre era Freddy. Se dedicaba a ser un artista a medio tiempo desde su adolescencia pero fue hasta los veintitantos que su carrera como artista explotó y tuvo que obtener un pseudónimo.

Sus canciones iban dedicadas mayormente a la autosuperación y amor propio, cosa que a los adolescentes y niños les encantaba. Se refería así mismo y por su entorno familiar, lo que llamaban un buen tipo. No era alguien de mal carácter, ni mucho menos alguien depresivo, aunque tuvo varias oportunidades para caer en ello.

Su vida marchaba perfectamente, hasta que conoció a la mujer que cambiaría su vida para siempre, o sea, ella fue la que inició el cambio, pues el núcleo de su desgracia fue el hijo, quien ahora era su hijastro.

Era difícil de explicar cómo un hijastro podía ser la fuente de la mayor desgracia y probablemente, el mayor error que pudiera cometer en toda su vida.

Luego de que su fama explotara, naturalmente varias personas los estaban siguiendo, además de conseguir productores que veían en ellos una buenísima fuente de dinero para llenarse hasta el hartazgo. Junto a su grupo fueron capaces de asesorarse bien, y afortunadamente, los contratos que hicieron fueron bastantes buenos, consiguiendo que las ganancias fueran divididas en cincuenta y cincuenta.

Vanessa era una de las tantas seguidores en su adolescencia, tenía 18 años cuando la conoció, era una mujer rubia y bastante atractiva, madre adolescente, con un carácter fuerte pero amable después de todo. Al principio, su círculo le advirtió de las caza fortunas, además de tener un hijo, puede que se interese en él solo para asegurar el futuro de su hijo y no por un amor real. Sin embargo, pudo superar eso y comprobar que el amor era mutuo, nacido principalmente de la admiración que ambos sentían por el otro.

Freddy por la valentía y perseverancia de Vanessa, y ella por el talento, gracia y carácter que él. Ambos se complementaban en sus puntos débiles, y entendían lo que era pasar dificultades, fue entonces que sus mentes en conjunto con sus corazones entendieron que esa relación podía dar más que un simple noviazgo.

Freddy tenía un poder económico lo suficientemente fuerte como para llevar a Vanessa y su hijo a vivir a un departamento o casa para comenzar una vida los tres. No obstante, aún no conocía en persona al niño en cuestión, y también porque para Vanessa su hijo era lo más preciado, entonces mantenía distancia frente a otras personas.

La cita para conocerlo fue en un parque de atracciones, un lugar que tenía shows con animatrónicos bastante famosos, su tecnología era avanzada y por supuesto, eso era lo que más atraía, incluso a los padres. En relación a ello, lo más gracioso de la situación era que el personaje principal tenía el mismo nombre que él, algo de lo cual se mofaban sus amigos recurrentemente.

Cuando llegó al lugar, rápidamente se contactó con Vanessa quien estaría esperándolo cerca de las montañas rusas que había en el lugar, fue entonces que decidió llegar con helados para los tres, debía dar una buena impresión, después de todo la opinión del niño también era algo que importaba.

Acercándose al lugar, vio a Vanessa junto a un niño que estaba con una cara enfurruñada, arrugando el entrecejo, solo esperaba que no fuera por él, aunque lamentablemente si era por él, sin embargo, luego de entregarle el gran helado de chocolate su cara se normalizó un poco.

Los saludos no fueron los más animados, pero si fueron casuales, eran avances para él. Siguieron avanzando por el parque de diversiones durante todo el día, hasta que, al llegar la tarde, el sol se comenzaba a esconder entre las nubes, fue entonces que el show de la atracción principal de lugar empezaba a dar inicio.

Vanessa tuvo que ir al baño, dejándolos a ellos dos solos. Al principio todo fue normal, y cuando la luz se oscureció para presentar a los animatrónicos, Gregory lo abrazó desde el brazo, una reacción que se considera bastante normal en un niño de apenas diez años, pero la reacción que excedió la normalidad fue cuando este chico empezó a rozar su entrepierna con su mano.

Fingió no darse cuenta de ese detalle. Solo se hizo hacia un lado, y subió su mano hasta el hombro del niño. No quería imaginarse cosas.

Cuando lo miró, Gregory tenía una cara de decepción y enojo.

¿Era en serio?

Afortunadamente, Vanessa llegó poco después de ello, sin embargo, no quitaba el hecho de que esa sola acción, activó algo dentro de él que empezaría a derrumbar su mente y vida para siempre.

A continuación de ello, Freddy estuvo mentalizándose acerca de su propia reacción ante lo que para un niño pudo ser simplemente una distracción o una curiosidad que se le pasó en la mente por un momento corto.

Sus pensamientos se volvieron intrusivos en este tema, ahora cada vez que había una cita para juntarlos y que se conociesen, no podía dejar de pensar en que por favor el niño volviera a rozarse con él. El solo pensamiento le daba escalofríos, como si no pudiera contener su propia emoción.

MentirosoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora