Hace 10 años, el mundo era normal... como cualquier otro.
Pero un día, sin aviso, comenzaron a aparecer puertas por todo el mundo. A esas puertas se les conoció como Dungeons. Al entrar en una, el mundo cambiaba por completo: era como entrar en otra dimensión.
Y con la aparición de esas puertas... llegaron los monstruos.
Una regla cruel se descubrió demasiado tarde: si una Dungeon no se completaba en menos de un mes, la puerta se rompía y los monstruos escapaban al mundo real.
Así comenzó una masacre.
Pero no todo fue malo.
Al mismo tiempo, nacieron los Despertados: personas con poderes y habilidades especiales capaces de enfrentarse a los monstruos.
Tiempo después, se creó la Sociedad de Despertados, que premiaba a quienes limpiaban puertas según su rango. Las puertas iban de F- hasta SSS+, siendo estas últimas casi imposibles de completar... y de que siquiera aparecieran.
Las habilidades y poderes también se clasificaban con esos rangos.
La sociedad cambió.
Los Despertados se convirtieron en personas con gran poder e influencia, mientras que los normales eran vistos como basura por la mayoría de ellos.
Y ahí es donde entra nuestra protagonista.
Una chica de 18 años estaba sentada en una banca frente a una Dungeon.
Cabello celeste. Ojos del mismo color. Vestía una chamarra negra con una camisa blanca, un collar celeste, pantalones negros y tenis a juego. La capucha estaba puesta, y entre sus dedos giraba una pequeña daga.
—Que ya lleguen... aún tengo cosas que pagar... —murmuró molesta.
Segundos después, llegaron varias personas con armaduras y armas caras. El líder se acercó.
—Así que tú eres nuestra recolectora. ¿Cómo te llamabas?
La chica lo miró con seriedad... y un claro asco.
Elena: Elena.
El hombre, al notar la mirada, la tomó del cuello de la camisa y la levantó del suelo.
???: Quita esa mirada, pequeña mocosa. No eres más que una obrera que recoge materiales para nosotros. No me mires con esa cara de mierda, ¿entendido?
Su puño comenzó a arder en llamas.
Elena apretó los dientes.
Elena: E-Entiendo...
???: Bien. Apúrate, no tenemos todo el día.
La lanzó al suelo y el grupo entró a la Dungeon de rango C. Elena tomó su mochila y su pico, y los siguió con la cabeza baja.
Dentro, los Despertados mataban monstruos con facilidad mientras Elena recogía minerales y pequeños cristales del suelo.
Así continuaron hasta llegar a la puerta del jefe.
???: Bien, muchachos. Antes de entrar, tomemos un pequeño descanso.
El arquero, la maga y el guerrero se sentaron a comer sobre unas rocas. Elena se apartó y sacó un pequeño sándwich.
Después de un rato, todos entraron a la sala del jefe. Elena se quedó escondida detrás de unas rocas, observando la pelea.
Los veía luchar con una facilidad increíble.
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No me rendire jamas
FantasyHace diez años, aparecieron las Dungeons y con ellas, monstruos capaces de arrasar el mundo. Los Despertados surgieron para enfrentarlos, dejando a los humanos normales como simples espectadores. Elena es una joven humana que lucha por sobrevivir re...
