CAP 1

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"El primer dia"

SALLY ROODS.

Mi corazón va a estallar. 

Juro por dios que lo hará.

La mirada de la coreógrafa se pasea por cada una de nosotras con toda la intensión de masacrarnos. Camina de un extremo al otro con una lentitud analítica, repasándonos como si desde ya le diéramos asco. Su ropa deportiva es de una marca cara y su cara llena de Botox perdió la naturalidad de sus facciones y ahora se ve desfigurada en varias áreas.

—Bienvenidas a las audiciones de DC Entreteiment, un evento único en Los Ángeles para formar parte del cuerpo de baile de los artistas que trabajan aquí.

El silencio es absoluto y la luz de las lámparas es demasiado nítida; solo ella ocupa el espacio como si le perteneciera, atravesando filas que ni se mueven por temor a ser eliminadas.

—Ahora, voy a enseñarles una corta coreografía del grupo femenino de Queenmaker para probarlas y la que no de la talla, se puede despedir de formar parte del grupo de baile —El salón se llena de cuchicheos, fastidiándola—. Pero primero, calienten bien, no quiero lesionadas. Vendré en 15 minutos y comenzaremos.

Desaparece por la puerta de cristal y el bochinche comienza. 

Entre todas comenzamos a calentar las piernas mientras hablamos de lo obvio: a nadie le agrado la actitud de la coreógrafa que parece fábrica experimental de clínica clandestina, pero no podemos decir nada. Se ha ganado su reputación y solo podríamos ser descalificadas si cometemos un error.

—¡Sally!

Una castaña aparece por la puerta de entrada y la emoción me desborda el cuerpo. Corro hasta ella y la abrazo con fuerza, dejándome consumir por su perfume avainillado. Ella me corresponde entre jadeos ruidosos, está sudada y temblando, con su bolso y botella de agua en manos, pero no parece ser por algo malo.

—Vivi, ¿qué te pasó? ¿Por qué te tardaste? —La suelto.

—El maldito taxi se perdió en una avenida, me llevo por otro lado y como no tenía más efectivo, tuve que venirme corriendo por varias calles. —Se excusa. 

La ayudo a dejar su bolso en un rincón, bebe agua mientras le explico que debemos calentar y nos movemos al centro con el resto de las chicas.

—Cuéntamelo todo, ¿los viste? —Arremete con su usual energía chispeante mientras rota los talones con las manos en la cadera, imitándome.

Ruedo los ojos.

—Por supuesto que no y deja de pensar en ellos, Vivi, vinimos para audicionar para Queenmaker, no para ver a los Stormboys. Concéntrate.

—Es que no puedo —Cambiamos de pie—, están para chuparse los dedos, toditos y cada uno de ellos. Me los daría sin rechistar en un cuarto oscuro, toda la noche y sin lubricante.

Me rio.

—No soportarías su tamaño.

—¿De quién hablan? —Una chica rubia se nos une con una sonrisa y comienza estirando las piernas.

Le doy una mirada de advertencia a Vivi, pero ella me ignora por completo. Ensancha la sonrisa hacia ella, sacándome un suspiro cansado.

—Pues de los Stormboys, ¿ya los viste?

—¡¿Eres fan de Stormboys?! —Chilla la otra y Vivi asiente—, ¡yo soy fan de ellos desde su primer álbum! ¡Los colecciono todos!

—¡¿Es en serio?! —Exclama de vuelta y sin buscarlo, termino en medio de dos chillonas que comienzan a abrazarse como si fuesen hermanas, hablando con una voz ridículamente fina sobre lo mucho que aman a esos chicos.

GLORIA (PRIMERA EDICION)Stories to obsess over. Discover now