Capítulo 2

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Negro. Todo muy negro. Y una puerta al fondo otra vez. En ella hay luz. Corro hacia ella. No puedo girar el pomo. Se oyen ruidos de felicidad. Necesito alcanzarla.
Suena el despertador. ¿Qué me pasa últimamente? Llevo cuatro noches soñando con el mismo puto sueño.
Empieza el instituto otra vez después de tres días de "vacaciones". Me han sentado bastante bien la verdad. Está bien eso de estar a veces un poco sola, alejada del mundo.
Cuando llego al instituto veo que me toca clase con Paco Vivo. Es clase de plástica. Paco, en mi opinión es el mejor profesor de todos y a veces, en mis ratos libres, cuando tengo algún problema, hablo con él. Mucha gente de clase no le respetan porque creen que plástica es una tontería, pero yo se que no. ¿Qué sería el mundo sin arte? Un aburrimiento sin color ni vida. Por eso, yo estoy muy atenta siempre en esa clase. Muchos de la clase se ríen de Paco, pero él es muy inocente y no se entera. Escriben cosas como estas:
Las intrepidas abenturas de pacorro
Era un dia normal de klase de plastikirri, cuando gema y yo deseando q paco no biniera en la puerts pero el ijueputa no benia, ola paco, ola fulgensia.
Toda lanklase fue higual fulgensia i yo dando el porculo aajajajajaja lol xd wow suaj pacorrobiborro. Por sierto pqo me ama. Paco era un chico muy guapo, con rasgos fisicos muy pacopreciosos, no tenia ningn pacomplejo y le gustaba mucho el sexo. Hun dia paco se callo del suelo, ?como paso? Nadie lo sabe ajajajlolxdajajaj.

No se porque, pero lo hacen.
Cuando llego a clase de Paco en el tercer piso decido que no quiero sentarme con las de siempre, así que decido sentarme al final y esperar a que alguien mas se siente. Después de esperar un rato, un chico y una chica se sentaron a mi lado. Eran Gema y Adrián, creo. Les saludo y empezamos a hablar. Me caen bien.
Paco entra en la clase y pide silencio.
Después de clase de Paco, decido sentarme mas veces con Gema y Adri, porque, a decir verdad, son muy graciosos y simpáticos.
En el recreo veo a Arturo y su panda. Se me acerca y me dice:
-¿Te has relajado ya tigresa?
Sigo andando.
-Oye a mi no me das la espalda.- me gira agarrandome muy fuerte de mi hombro- Hazme un poco de caso.
-¿No ves que paso más de ti que de una mierda seca? Dejame, por favor. Es la ultima vez que te lo digo.
Me voy y ya no me molesta más.

*Arturo*
Estoy muy pillado por ella. Es raro. Antes era diferente, muy hipócrita. Pero ha cambiado mucho y desde hace unos meses no la saco de mi cabeza.
Ella se cree que soy un gilipollas, y en parte tiene razón. Finjo ser quien no soy. Pero yo también puedo cambiar. Y lo intentaré, por ella.
Despierto de mis pensamientos y la veo alejarse. Es tan perfecta.
-Menuda subnormal. Pasa de esa.-dice Raúl.
Mis amigos se ríen y vuelven al banco en el que siempre nos sentamos. Yo voy al baño, al del tercer piso, al que nadie va. Me hecho agua en la cara y me miro al espejo. De repente, oigo que se abre la puerta. Me escondo en uno de los baños.
Oigo un llanto.
-¿Hay alguien ahí?-pregunta una voz que me suena mucho.
Empieza a abrir puertas, yo estoy en la cuarta. Cuando abra la mía, veo el rostro más bonito de todos. Es Helena.
-¿Qué haces aquí? Este es el baño de chicas, pervertido
-Perdona pero este es el de chicos. Te has confundido tu, pervertida.
-Uh... Bueno da igual, adiós.

*Helena*
-Espera...Por favor.-dice él y me coge de la mano. Empiezo a tener miedo- Tengo que decirte algo.
-¿Que quieres? Ya te he dicho que me dejes en paz.-digo con mucho desprecio.
Se queda pensativo. Miro sus facciones. Es guapo, pero un completo subnormal. Ya no tengo miedo, lo veo con cara de vergüenza.
-Desde hace tiempo...- se queda callado.- Desde hace tiempo que quiero decirte esto. Has cambiado, a bien. Al empezar el año te vi diferente. Más tú. Y me encanta eso. Te quiero Helena.
No me puedo creer que haya dicho eso. Me quedo alucinada. Se que no es una broma por la seriedad de sus ojos.
-Yo... No se que decir en serio. Siempre he creído que eras como todos los demás. Un subnormal.
-Yo también lo creía, y antes lo llegué a ser. Pero he cambiado. Quiero cambiar de amigos, no quiero el Arturo que va a por todas.-piensa durante un momento y termina diciendo-: Y quiero cambiar a tu lado.
-Se como te sientes porque yo estoy igual. Y te ayudaré, pero no lo hablemos aquí. Ven.

*Arturo*
Me coge de la mano y siento el cielo sobre mi. Suena la campana de volver a clase. Voy a abrir la boca cuando me chista y dice:
-No digas nada. Nos vamos a fugar, si tienes algo en contra habla ahora o calla para siempre.
Obviamente, no dije nada. El tercer piso da a la terraza del instituto. Nunca he subido porque en la escalera hay una verja con una puerta cerrada. Tampoco he visto nunca a nadie entrar allí. Tengo mucha curiosidad.
Se empieza a oír ruido de gente subir. Helena se quita una de sus horquillas y todo el pelo se le cae. Está preciosa. Empieza a meter la horquilla por la ranura de la llave.
-Nos van a pillar, hay gente subiendo ya. Dejalo, vendremos mañana.-le digo bastante preocupado. Lo último que quiero es meterme en líos ahora.
-Espera. Tres, dos, uno... Y listo.- se abre la puerta. Increíble.
Corremos por las escaleras y cierro la puerta. Justo cuando giramos la esquina y no nos pueden ver llega la gente. Helena se ríe con una risa que no había oído nunca. Yo esbozo una sonrisa.
Seguimos subiendo hasta que llegamos a otra puerta. Está abierta. Helena la abre y de repente veo una terraza espectacular. Esta chica es increíble.

DesaparecerWhere stories live. Discover now