》Shipp: Fredami.
》Palabras: 1300.
El día era adornado por una sola sonrisa; la sonrisa del chico lindo que tanto cautivaba su corazón. Su nombre era Frederick y a ella le encantaba. Miraba al cielo imaginando que las nubes formaban cada letra de su nombre y lo unían con el propio.
Los últimos meses pasaron con lentitud e impregnados de cobardía pura ante la idea de hablarle, limitandose a observarlo de lejos con admiración muda. En medio de sus pensamientos, como siempre ocurría, la tarde cayó con pereza desterrando a aquellos cuyas clases ya habían culminado, sin embargo, dando inicio a las actividades extracurriculares.
Cami se dirigió hasta la sala 4-C, la misma que apartaba cada miércoles por la tarde solo porque sabía que Fred estaría en la sala de enfrente. Tenerlo tan cerca le permitía poner atención a los gustos musicales del pelinegro para luego tocar piezas con la esperanza de que él se acercara.
Esta tarde, sin embargo, el aumento repentino de las voces del salón de Los Animatronicos la hizo detener sus dedos en el aire, antes de poder abrir el estuche de su violín. Reconoció al guitarrista de la banda cuando salió molesto, con Foxy detrás de él, ambos con una falsa fachada de determinación para ocultar el picor de la garganta que había dejado tener que alzar la voz segundos antes.
Por lo poco que ella logró entender en medio de las voces superpuestas de todos, la banda se estaba separando.
Los únicos que lograron permanecer en el lugar fueron ambos hermanos, la incomodidad que reinaba llegaba hasta donde la chica se encontrraba, era como humo que no podía pasar desapercibido.
Cansado del silencio el menor de ambos gritó.
—¿Porqué siempre te metes en la vida de los demás?, ¡Como no puedes arruinar tu vida vienes a arruinarnos la nuestra!, ¿No es así?—. Habló con lágrimas en los ojos sólo para al igual que todos, irse, pero, no sin antes mirar por unos segundos a la peliverde.
La chica seguía observando, de manera un tanto egoísta quería aprovechar la situación, ir y hablarle al chico de sus sueños. Guardó su violín rápidamente. Estaba dispuesta a conocer quién era ese chico del que tanto hablaban antes de que la tarde muriera.
Estando a un metro de la puerta que le daría paso a hablarle, ella llegó. Una chica morena y pelirroja, realmente parecía alta con esas zapatillas negras de tacón, además, sus brazos estaban decorados con pulseras y ahora, abrazando al pelinegro.
Esa tarde tal vez fue algo larga para el chico, sentado en la silla del piano, sin tocar ni una sola tecla, sólo llorando, sin saber, que una chica peliverde lo observaba, como nadie más lo haría en el mundo.
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En el trayecto a casa su mente no pensaba en otra cosa qué el posible desenlace de su día si no hubiera llegado la morena, siendo uno de los tantos "¿Qué tal si...?", que normalmente pasaban por su cabeza por culpa de ese pelinegro. Si se hubiera apresurado tan sólo unos segundos, tal vez y sólo tal vez, no hubiera quedado excluída de la habitación donde sucedió.
[°°°]
Luego de un largo fin de semana planeando minuciosamente toda posibilidad de encontrarse con el azabache, (ya que estár en diferentes salones y grados le dificultaba mucho poder acercarse a él), Cami estaba más que decidida por hablarle, observando atentamente a través de la ventana cada movimiento que hacía Fred.
Para su desgracia, parecía no hacer nada más que hablar con Toddy. Cami no podía hacer nada más que maldecir, ¿Porqué si la pelirroja odiaba a todos, tenía el atrevimiento de ser amable específicamente con Fred?
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Slice of life | FHS
FanfictionAlgunos One-Shots antiguos que escribí alguna vez. Probablemente escriba nuevos, FNAFHS siempre será un pedacito bonito de mi corazón <3
