Capitulo 1 - El comienzo de todo

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Holaa! Soy Tasnim, tengo 24 años, y os voy a contar cómo conocí a mi maktub, bueno… más bien a mi marido a día de hoy. Nunca creí demasiado en el destino, pensaba que eran solo historias bonitas para consolar al corazón, hasta que la vida me demostró lo contrario. A veces, sin buscarlo, una persona aparece y lo cambia todo, como si ya estuviera escrita en tu camino desde siempre. Esta es la historia de cómo dos caminos que parecían lejanos acabaron encontrándose en el momento exacto, ni antes ni después, porque así estaba escrito.

Todo comienza cuando yo tenía unos 19 años , aja como escuchas tan solo 19 años . Era un día normal estaba yo y mi grupo  de amigas : Malak, Rym y Yasmin ( Yasmin era mi hermana pero nuestra relación era tan fuerte que siempre ibamos juntas a todos lados ) Estábamos dando un paseo por dónde yo vivía hasta que paso el típico grupo de marroquis .

Malak: Chicas estáis viendo lo mismo que yo?
Rym: Tbarkellah.

Mis amigas ya estaban alucinando,  pero yo me fije en un uno en específico. Tenía Rizos era alto estaba fuerte y era el único que bajo la mirada al vernos.. Vamos era el chico perfecto.

Yasmin: Tasnim te pasa algo?
Tasnim: Que ? Que va porque preguntas tia?
Yasmin: No see te noto rara
Malak: Esque se ha enamorado
Tasnim: QUE !? NONO ASTAGFIRULLAH (dije histerica)
Rym: Tasnim se enamorado , Tasnim se enamorado (Tono de burla)
Tasnim: Ryyymn callate que tu ya sabes que yo no soy así!
Rym: Bueno la gente puede cambiar.. Y aparte eso no es haram tia no se porque te picas!
Tasnim: Esquee... (dije nerviosa)
Yasmin: Pero te gusta alguien de hay o no?
Malak: Eso tia dilo que no pasa nda (dijo dándome un abrazo)
Rym : Wlah que no pasa nda tia que no vamos a decir nada (dijo también dándome un abrazo)
Tasnim: Hmmm puede ser....
Rym: Uyyy quienn ? ( dijo con una sonrisita y dándome palmadas en la espalda)
Tasnim: El de rizos , el que bajo la mirada
Yasmin : Hermana tienes buenos gustos ese tiene pinta de ser muy buen musulman tbarkellah !
Malak : Si tia! Que allah os junte inshallah pegáis mazo
Rym: Si tiaa wlah que si que pegáis!!
Tasnim : Seguras? (Dije un poco avergonzada)
Rym: PS CLAROO !! ( Dijoo muy feliz).

Cuando llegamos a casa no paraba de pensar en él, en lo guapo que era mashaallah, en que había bajado la cabeza, en que parecía ser justo lo que siempre había pedido en mis duaas sin ponerle nombre ni rostro. Me quité el hiyab con calma, hice wudu y recé intentando tranquilizar el corazón, pero ni así conseguí dejar de pensar.
—Ya está Tasnim (me dije frente al espejo), deja de imaginar cosas que no sabes si pasarán.
Esa noche casi no dormí. No porque estuviera enamorada, no, eso habría sido demasiado rápido… pero sentía algo raro, una tranquilidad mezclada con nervios, como si algo se hubiera movido dentro de mí sin avisar. Y eso me asustaba un poco.
Al día siguiente, el grupo de WhatsApp no tardó en explotar.
Malak: Buenos días dormilonaaaa
Rym: A ver si hoy vemos otra vez al de los rizos 👀
Tasnim: Rym cállate por favor
Yasmin: Tasnim relájate, todo pasa por algo
Intenté hacer vida normal. Fui a clase, ayudé a mi madre en casa, me reí con mi hermana… pero cada vez que salía a la calle, mis ojos se me iban solos, como si lo estuvieran buscando sin que yo lo decidiera. Y no, no lo volví a ver ese día. Ni al siguiente.
Pasaron semanas. Yo ya pensaba que todo había sido una tontería, un flechazo sin importancia, algo que se quedaría ahí, como tantos otros momentos que la vida te pone delante solo para probarte. Hasta que un viernes por la tarde, volviendo del mercado con Yasmin, lo vi.
Estaba al otro lado de la calle. Solo. Con una bolsa en la mano y el mismo porte tranquilo. Esta vez no bajó la mirada al instante. Me miró apenas un segundo… lo justo para que yo sintiera cómo el corazón me daba un vuelco.
Yasmin fue la primera en notarlo.
—Tasnim… (susurró). Respira.
—No estoy respirando (le contesté en voz baja, casi sin mover los labios.)
Él bajó la mirada enseguida, como la primera vez, y siguió caminando. No hubo palabras, no hubo sonrisas, no hubo nada que pudiera considerarse haram. Y aun así, fue suficiente para que algo quedara claro: no había sido imaginación.
Esa noche, antes de dormir, levanté las manos y hablé con Allah con una sinceridad que no había tenido nunca.
—Ya Rabbi… si esta persona no es para mí, aléjala de mi corazón. Y si lo es, hazlo fácil, hazlo halal y hazlo cuando Tú quieras.
No sabía su nombre. No sabía su edad. No sabía nada de él. Pero por primera vez entendí que el maktub no siempre llega con ruido. A veces llega en silencio, con una mirada baja y un corazón que empieza a aprender a esperar.
Y así, sin saberlo, empezó todo.
El resto… Allah ya lo tenía escrito.

MI MAKTUB🤍Stories to obsess over. Discover now