La luz de la mañana se colaba entre las cortinas mientras observaba su reflejo en el espejo de cuerpo completo. No había nada delicado en su postura, ni en la forma en que cruzaba los brazos, ni en la mirada dura que sostenía sin pestañear. Aun así, para la alta sociedad, eso no importaba. Lo único que veían era lo que él era.
Un omega.
—La fiesta es en una semana —la voz de Mitsuki rompió el silencio al abrir las cortinas de par en par—. Asegúrate de tener todo listo.
—Siempre lo tengo —respondió Katsuki sin mirarla.
Su madre dejó un pequeño frasco sobre la mesita de noche, como quien deja una advertencia disfrazada de rutina.
—Por si acaso.
Bakugo chasqueó la lengua.
—No los necesito.
Mitsuki no discutió. Nunca lo hacía cuando sabía que no valía la pena. Lo observó un segundo más, evaluándolo con esa mirada que solo una madre podía tener, y luego salió de la habitación.
Cuando la puerta se cerró, Katsuki volvió a mirarse al espejo.
Sabía jugar este juego. Sabía exactamente qué esperaban de él: una sonrisa medida, pasos calculados, silencio oportuno.
No iba al baile para bailar.
Iba para ser visto.
Eso lo tenía bien claro.
Más tarde, mientras bajaba las escaleras, encontró a su padre revisando unos papeles en la mesa.
—Buenos días, corazón —Masaru se inclinó para besarle la mejilla—. ¿Tan arreglado a esta hora?
—Voy a salir —respondió Katsuki, sirviéndose algo de comer—. Tengo cosas que comprar para el baile.
Masaru sonrió, pero había algo tenso en su expresión.
—Ten cuidado, ¿sí? Y no llegues tarde.
—Pa, no te preocupes. Voy con Deku y Uraraka —Bakugo le dedicó una sonrisa, que fue correspondida.
Tomó las llaves del coche y salió sin mirar atrás.
...
El centro comercial estaba lleno de vitrinas brillantes, telas finas y miradas curiosas. Todo era lujo contenido, exactamente como el mundo al que pertenecía. Caminó sin prisa, observando los reflejos, los detalles, evaluando.
—¡Kachan, por aquí! —un alfa levantaba la mano a lo lejos.
A su lado, una chica lo sostenía del brazo. Delicada, de cabello castaño perfectamente arreglado, con una belleza tierna. Una omega en su máximo esplendor.
—¿Por dónde quieres iniciar? —habló la más baja.
—En el tercer piso hay una tienda de mis padres. Si no encuentro nada, seguimos buscando. —dijo Katsuki, pasándolos de largo.
La pareja se miró con una sonrisa cómplice antes de seguirlo.
—Ja, por lo visto no querías gastar de tu propia plata —comentó Uraraka mientras subían por las escaleras eléctricas, dedicándole una sonrisa.
El cenizo la miró por sobre el hombro, sacando de su bolso una tarjeta de crédito negra.
—Mi papá es el que patrocina esta salida. ¿Tú crees que me voy a contener? —dijo, sosteniendo la tarjeta entre dos dedos, arqueando una ceja.
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Hello soy nueva en esto así que por favor paciencia.
subiré los caps cada cuatro días para así tener tiempo de escribir los caps.
Realmente espero que les guste, al paso del tiempo iré mejorando o eso espero
BẠN ĐANG ĐỌC
CORTESÍAS & COLMILLOS. || KRBK
FanfictionBakugo Katsuki está dispuesto a escalar en la alta sociedad a cualquier costo. Pero, siendo un omega, sus opciones siempre parecen limitadas. En un mundo donde los omegas son subestimados y utilizados como piezas estratégicas, Katsuki encontró la ma...
